Historia (1985-2000)

INTRODUCCIÓN:

 Las ocupaciones en la Comunidad Autónoma de Madrid no son un fenómeno reciente, sino que su existencia se remonta mucho tiempo atrás. Montones de viviendas y de tierras han permanecido ocupadas antes de que se diese dentro de un movimiento organizado y colectivo.

PRECEDENTES INMEDIATOS:

 A partir, sobre todo, de los años setenta aparecen las primeras ocupaciones organizadas de forma colectiva, que adquieren significado de verdaderos movimientos. Estas primeras estaban vinculadas principalmente a movimientos vecinales y grupos sindicales.

Entre estas primeras ocupaciones podríamos citar la del Ateneo Libertario de Tetuán en  Diciembre de 1978 que ocupó un colegio abandonado en la calle Marqués de Viana nº 99. Posterior-mente fue desalojado por la Policía. Pese a este intento pionero, y abortado por el Estado (por sus fuerzas de seguridad), la práctica -aunque todavía incipiente en 1979- fue aumentando, promovidas por Asociaciones de Vecinos y otros grupos sociales. Así encontramos las escuelas populares de personas adultas de Prosperidad y Barrio del Pilar, el Ateneo Libertario de Migrán (San Blas), locales en Villaverde ocupados por CNT-AIT -como recuperación sindical, La Kasa en Vallecas, ocupación de locales en la facultad de sociología por el colectivo KOZ, viviendas de la Obra Sindical del Hogar en barrios periféricos de la capital (La Elipa, San Blas, Vallecas…) promovidas por asociaciones de vecinos…

En 1980 cincuenta y cinco familias ocuparon un bloque de viviendas en la calle General Fanjul durante un mes. Como iniciativa de la Coordinadora de Chabolistas de Carabanchel.

Este tipo de ocupaciones se siguen dando en la actualidad, tanto individuales como colectivas, pero sin embargo no será de estas de las que trataremos en este trabajo, sino de las que se realizaron a partir de noviembre de 1985 por grupos de jóvenes que tratan de plantear alternativas sociopolíticas a sus problemas.

AMPARO 83: Okupas en Madrid.

 10428063_1518964151713951_8232723631610464824_nEn Octubre de 1985 un grupo de jóvenes decide okupar un local donde realizar actividades socioculturales varias. Tras la búsqueda de un local que reuniese las condiciones (abandono durante largo tiempo, amplio…) en noviembre de ese año se decide okupar el inmueble situado en el número 83 de la calle del Amparo, en el barrio de Lavapiés, perteneciente a una filial de Hidroeléctrica Española S.A.: UIPIC S.A. (Unión Iberoamericana de Promociones Industriales y Comerciales) y que había permanecido vacío durante varios años. Según los y las okupantes en el registro de la propiedad no figuraba inscrito a nombre de nadie y llevaba dos años sin pagar los recibos de la Contribución Urbana Municipal, que sí estaban adscritos a la empresa anteriormente nombrada.

Amaparo-KOKAEl día 1 de noviembre se okupa el edificio por el recientemente formado KOKA, Kolectivo de Okupantes de la Kasa de Amparo. Ese mismo día se produce la denuncia de un vecino -que según el diario EL PAÍS (3-11-85:21) no se ha confirmado-, hecho que parece ser que produjo la inminente presencia policial que se limitó a recoger información sobre los y las okupantes, al no poder desalojar el inmueble por no tener la orden judicial necesaria para el efecto. Una vez enterada la policía, según los y las okupas los últimos que debían enterarse, se decidió dar la mayor publicidad posible al hecho mediante el despliegue de pancartas y avisando a la prensa y otros colectivos de Madrid. Además de esto, la actividad más importante que se llevó a cabo el primer día de okupación fue la limpieza y el acondicionamiento del inmueble.

amparoDesde un primer momento en esta okupación participó un gran número de jóvenes a nivel individual y colectivo. Jóvenes de distinta extracción social y distinto nivel educativo, pero con un proyecto más o menos común: mantener un local donde poder desarrollar sus propias actividades socioculturales al margen de las instituciones. Paralelamente se iba recibiendo el apoyo individual de los vecinos y las vecinas de la zona y de otros lugares, así como de colectivos como la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, comunicado a los medios de información el día 2 (EL PAÍS 3-XI-85:21). Ese mismo día hubo un intento de desalojo, como el anterior sin orden judicial, con el mismo resultado.

El día 7 ya se habían producido dos denuncias que fueron desestimadas: la de un vecino y la de una inmobiliaria anónima que pedía el desalojo, pero los propietarios del inmueble no habían denunciado, todavía.

Tras las obras de acondicionamiento, en las que los vecinos y las vecinas de la zona amparo83colaboraron activamente, bien limpiando y desescombrando, bien mediante apoyo económico y material, el día 9 comienzan las actividades culturales públicas en la okupación. Anteriormente se habían dado asambleas diarias de tipo informativo y planificador de lo que iban a ser las actividades en la okupación. Se comenzó con una exposición fotográfica esa misma mañana, y por la tarde-noche tuvo lugar la actuación del grupo de teatro “Gruñidos Salvajes”, que realizó dos funciones debido a la gran asistencia de público. Entre una y otra actuación hubieron de cerrar las puertas ante la aparición de una patrulla de policía.

El día 10 el KOKA participó en una manifestación Anti-OTAN donde recogieron cinco mil firmas de apoyo al proyecto de la Kasa de Amparo. Por la noche, durante la asamblea, un grupo de gente que “parasitaba” (aparecían por la okupación pero no participaban en el proyecto sociocultural) fue invitado a salir, puesto que entorpecía el desarrollo de esta. Este grupo se dedicó durante un tiempo a montar jaleo en la puerta, hecho que aprovechó cierto sector de la prensa para desacreditar a toda la okupación en su conjunto (ABC 12-XI-85:35).

Amparo-D16-12-11-85El día 11, a las 8:30 de la mañana se produjo el desalojo de Amparo 83, a cargo de “los GEOs” (Grupo Especial de Operaciones), durante el que se detuvo a trece personas que dormían allí esa noche y a la perra Punka, que fue recogida de los calabozos días más tarde por un miembro del “kolectivo”. Según testigos “la Policía tardó al menos media hora en salir (…) los jóvenes parecían asustados (…) cuando los ocupantes salieron de la casa, la Policía les ordenó meterse en el coche furgón” (ABC 12-XI-85:35). Según los y las okupas no se mostró ninguna orden de desalojo (EL PAÍS 12-XI-85: 26).

Esa misma tarde se efectuó un rueda de prensa en la sede de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, donde se anunció una denuncia a la Policía por su actuación durante el desalojo: detención ilegal, malos tratos, vejaciones y daños en el inmueble. También se acusó al delegado del gobierno  en la Comunidad de Madrid de no haber cumplido las promesas que había hecho a los y las okupas de intervenir, ayudándoles a negociar la permanencia en el inmueble.

Por la tarde-noche hubo una manifestación espontánea en respuesta al desalojo que reunió entre doscientas y trescientas personas. Este acto terminó con una carga policial en la que se produjeron nuevas detenciones y lesiones de distinta gravedad a los y las participantes.

Al día siguiente (12) se celebró un nueva manifestación en la que participó menos gente, la actuación de la Policía fue similar a la del día anterior. Siete personas fueron atendidas en la Casa de Socorro de Ribera de Curtidores Nº2. (La desproporcionada actuación policial quedó bien reflejada en las fotografías publicadas por DIARIO 16. 14-XI-85: 33).

amparo4El día 15 se realizó otra manifestación, legalizada, que terminó con la okupación “simbólica” de la Kasa de Amparo 83. Los guardias de seguridad huyeron, y aunque los convocantes del acto pidieron su disolución, varios y varias manifestantes permanecieron hasta la llegada de “los antidisturbios” (U.I.P. Unidad de Intervención Policial).

Tras unos meses, el día 11 de marzo de 1986, el fiscal dirigió un escrito de acusación contra dieciocho personas, tres de ellas menores de edad, que tomaron parte en la okupación de Amparo 83 -cuatro fueron acusadas como iniciadoras y el resto por secundar y apoyar la acción, catorce fueron detenidas durante el desalojo mientras que las otras cuatro personas fueron acusadas a partir de un atestado levantado por la Policía al poco tiempo de la okupación, cuando tomaron los datos de quienes se encontraban en el inmueble. El grupo fue acusado de un delito de coacciones, al impedir a la entidad propietaria del immueble (UIPIC S.A.) el ejercicio de su derecho de propiedad. De este modo pidió penas de cincuenta mil pesetas y dos meses de arresto mayor para las personas acusadas mayores de edad y multas de cuarenta y veinte mil pesetas para las menores.

A partir del encausamiento comenzaron las acciones, sobre todo destinadas a financiar el juicio y hacer frente a las penas, en caso de que tuviesen lugar las penas que pedía el fiscal.
El director de UIPIC  afirmó -Según el diario EL PAIS (12-VI-86)- que la empresa -dedicada a la “promoción de negocios e inversiones”- no tiene nada que ver con la acusación. Sí hubo una denuncia por la ocupación ilegal, aunque no existe tal cargo en el escrito de acusación-, pero no hubo después del desalojo ninguna querella o reclamación.
El día 1 de diciembre de 1986 fue comunicada la fecha del juicio. Tendría lugar el día 3 de marzo de 1987. Anteriormente se habían realizado actividades, como ya se ha dicho, en apoyo a los encausados y encausadas: Fiestas, manifestaciones… En Junio de 1986, por ejemplo, hubo una “devolución simbólica” de los escombros que se sacaron del inmueble okupado en 1985. La policía dispersó a los y las manifestantes con material antidisturbios. Según gente vinculada al movimiento de okupación aquella vez se contestó a la violencia policial. Pero es en febrero de 1987 cuando las acciones de apoyo se intensificaron: Se hacen fiestas de apoyo. El día 27 tuvo lugar una manifestación pidiendo la absolución de los y las okupantes de la kasa de Amparo y reivindicando la okupación. Acudieron alrededor de quinientas personas y transcurrió de forma pacífica. Al final actuó la Policía tal y como lo había hecho otras veces, de forma desproporcionada y violenta.

Amparo-maniEl día 3 de marzo de 1987 se celebró el juicio a los detenidos y las detenidas tras el desalojo de Amparo 83. Ante la jueza comparecieron las personas acusadas más una veintena de testigos entre los que se encontraban vecinos y vecinas que participaron en algún momento de la okupación, así como otra gente -no del vecindario- que participó en las actividades. No compareció el director de la entidad propietaria del inmueble. El fiscal rebajó la pena solicitada a una multa general de cinco mil pesetas.

Mientras en el juzgado de instrucción nº 22 se desarrollaba un juicio donde nadie negó la okupación, sino que se reivindicó denunciando a la vez la especulación, la falta de locales y la desidia de las autoridades respecto a los problemas de los y las jóvenes, en la puerta de los juzgados otro grupo de jóvenes se concentraba mostrando su apoyo a las dieciocho personas encausadas y a la okupación en general. A las 14:30 horas el juicio quedó visto para sentencia.

A los tres días, el día 6, la jueza dictó sentencia absolviendo a todas las personas acusadas al no existir tal delito de coacciones. Tras la absolución, algunas de las personas implicadas fueron visitadas en sus domicilios por policías “de paisano”, buscando información.

Tras el desalojo de esta primera okupación, se produjo una parada en la acción concreta de okupar, pero no en el movimiento por las okupaciones. Se realizaron reuniones para preparar el futuro juicio, donde ya no sólo participaron las personas relacionadas con la okupación de la Kasa de Amparo  83, sino que se fueron integrando otras personas que hasta entonces habían permanecido ajenas a ella. A partir de este grupo se forma, tras el juicio, la Asamblea de Okupas de Madrid, que estuvo representando el movimiento en la Comunidad de Madrid hasta 1988.

ALHELÍ 3 – Leganés:

 Tras el desalojo de Amparo 83 se produjo una nueva okupación, que aunque tuvo un matiz diferente (no pretendían montar un centro cultural, pretendían utilizar el espacio sólo como vivienda), parece que fue un producto inmediato de la anterior experiencia. Esta vez se produjo en Leganés, en el nº 6 de la calle del Alhelí. Tres jóvenes parados, que habían participado en la experiencia de Amparo, ocuparon un piso, que llevaba diez años vacío, el día 24 de noviembre de 1985. Su acción duró poco, el día 27 del mismo mes fueron desalojados por funcionarios del juzgado y la Policía a las 17 horas. Vecinos y vecinas de la zona, sobre todo gente joven, junto con gente de KOKA, que entre todos y todas habían formado un comité de apoyo, se concentraron ante la vivienda para obstaculizar el desalojo. Dentro de la vivienda se resistió. Según EL PAIS (28-XI-85:25) había veinte ocupantes dentro del edificio.

Amparo-fiestaEl día 1 de diciembre del mismo año tuvo lugar una manifestación bajo el lema “Jóvenes sin curro y sin vivienda, la solución okupación”, a la que acudieron setecientas personas aproximadamente. Más adelante, en Leganés, se formará un colectivo afín al movimiento de okupación, en el que participan los okupas de la calle del Alhelí, el colectivo Afrika. También participaron en las actividades de apoyo a los y las okupantes de Amparo.

VERACRUZ – Móstoles:

Según parece, en el año 1987, existen en esta localidad madrileña 12.155 viviendas vacías (según datos de la Comunidad Autónoma de Madrid).

Algunos y algunas jóvenes de la localidad okuparon varios pisos “vacíos, abandonados, sucios, con muebles de cocina desaparecidos y otros deterioros (en instalación eléctrica y fontanería)”. Su propietario, el torero Jaime Ostos, debía una suma considerable de dinero a la comunidad de vecinos. Su paradero era desconocido hasta el momento de la okupación. Estos y estas jóvenes arreglaron y limpiaron su nueva vivienda, llevando muebles, etc… a esta. Decidieron pagar la comunidad para disfrutar de agua caliente, calefacción, etc…

Pero el torero apareció repentinamente acudiendo a la policía para que desalojara a los ocupantes de “su” vivienda. Por cierto, estos y estas jóvenes habían realizado numerosos arreglos en esta casa, con lo cual le debió venir de maravilla.

Otra okupación en la misma localidad de Móstoles es la de la calle de Veracruz nº44, donde la estancia de los y las jóvenes se alargó durante mucho tiempo, desde marzo de 1987, aunque no sin problemas.

Aquí los y las jóvenes, después de arreglar, limpiar y acondicionar los pisos, entraron a formar parte del barrio pagando la comunidad etc…

Pero desde los días 6 y 7 de junio, estas personas se vieron acosadas por cuatro hombres armados con pistolas que amenazaron a los y las ocupantes con ejecutarlos. El día 8 de junio volvieron estos matones pistola en mano sobre la sien de dos  de los okupantes y apaleando al resto, les dieron un plazo de tres horas para desalojar. Estos individuos, conducían un Mercedes con matrícula: CE- 5839-B, según los y las okupas. Por supuesto, se puso una denuncia pero no pasó nada, la Policía hizo oídos sordos y los matones volvieron a aparecer a los pocos días.  Ante esto, los y las jóvenes okupantes convocaron concentraciones diarias ante el portal de Veracruz, 44 a las 22 horas. Los y las jóvenes de esta okupación formaron la Asamblea de Okupantes de Móstoles, junto con otros grupos interesados en el tema.

El 23 de Abril de 1988, sesenta jóvenes de la localidad madrileña de Móstoles, ocupan el nº 46 de la calle de Veracruz. 

RONDA DE ATOCHA:

 El día 3 de abril de 1987, con los ánimos altos, tras la sentencia absolutoria a los y las AORA-Atocha35okupas de Amparo, la Asamblea de Okupas de Madrid decidió pasar a la acción okupando el edificio situado en el número 35 de la Ronda de Atocha, formando el colectivo AORA (Asamblea de Okupas de Ronda de Atocha).

El edificio, que llevaba diez años abandonado, pertenecía al Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música, INAEM, del Ministerio de Cultura desde el 31 de julio de 1986, en  que fue adquirido por sesenta y nueve millones de pesetas a su antiguo propietario Federico Bonet S.A. El solar tiene cuatro mil seiscientos metros cuadrados y siete mil sesenta y ocho metros cuadrados de superficie construida. En este inmueble, las únicas actividades que se llevaron a cabo, desde su adquisición por el INAEM, fueron una fiesta de Nochevieja, una obra de teatro y fue utilizado esporádicamente para la filmación de algunas escenas cinematográficas.

El estado físico del local a la entrada del grupo de okupas era lamentable. Era un local grande con varios edificios de viviendas, cuatro naves y un patio, todo lleno de escombros y destrozado por varios lados: tejados, paredes… Uno de los okupas calificó, de forma sarcástica, el acto de entrar a este sitio tan deplorable como un “acto heroico”. Incluso se pensó en dar marcha atrás.

Los trabajos de rehabilitación del edificio fueron duros, hubo que sacar muchos escombros y agua. Lo primero que se hizo fue acondicionar una sala grande como vivienda y sala de exposiciones, luego se trabajó en otras zonas destinadas a talleres. El trabajo, pese a ser duro, dio sus frutos el segundo día cuando se inauguró una exposición de fotografía sobre las movilizaciones estudiantiles y otra con el material encontrado en el edificio. En las tareas de acondicionamiento colaboraron vecinos y vecinas del barrio, que también apoyaron económicamente (con dinero, alimentos y enseres).

Por las noches se celebraban asambleas donde se decidía entre otras cosas qué personas pernoctaban en el edificio, se debatía sobre las experiencias que habían tenido durante el día, se proponían cosas y se organizaban y evaluaban las comisiones o grupos de trabajo.

Atocha35El proyecto elaborado por el colectivo AORA reflejado explícitamente en sus panfletos tenía dos objetivos sociales principales: crear una Universidad Popular, donde dar salida a sus inquietudes culturales fuera del ámbito de lo que denominaron “cultura oficial”( entendida como el concepto de cultura potenciado y promocionado por las instituciones políticas oficiales), y encontrar una solución al problema de la vivienda.

En la madrugada del día 7 de abril, sobre las 4:00 horas, la Policía entró en el edificio y echó a la calle a las dieciocho personas que allí se encontraban, sin dejarles sacar sus pertenencias. La orden fue dada por la Delegada del Gobierno, Ana Tutor. Una vez desalojados y desalojadas, se les trasladó a la comisaría de Arganzuela, donde se les tomó filiación y se les dejó marchar.

La prensa no apareció por el desalojo, pese a que se habían interesado por la okupación, por la noticia de la okupación y no por la gente que allí estaba. Tampoco hubo contestación en la calle (eran las cuatro de la madrugada).

Tras el desalojo, el mismo día 7 se convocó una manifestación hasta el edificio de Ronda de Atocha, y luego hacia el Centro Cultural Reina Sofía, pero acudió poca gente.

ARGUMOSA:

 El viernes 1 de mayo de 1987, a las 8:00 horas, un grupo de jóvenes de la recién creada Asamblea de Okupas de Madrid entró en un local vacío durante siete años aproximadamente en el nº41 de la calle de Argumosa, propiedad del Ministerio de Hacienda.

A las diez de la mañana ya había llegado la Policía, a la que dieron unos panfletos informativos sobre la okupación. Los agentes se fueron a consultar a sus superiores.

argumosaEl local estaba en buenas condiciones y los trabajos de limpieza avanzaban rápidamente, por lo cual no tardaron en comenzar las actividades culturales. Estos y estas jóvenes tenían varios proyectos en mente, por ejemplo: talleres cooperativos de carpintería, reciclaje, etc…; escuela popular de alfabetización de adultos, gabinete de información y ayuda al toxicómano, exposiciones de fotografía, pintura, etc…; teatro, cine, conciertos, locales de ensayo y reunión…

Se llevó a cabo una exposición fotográfica el mismo día de la okupación. Al día siguiente, hubo una representación teatral y el domingo un pase de videos sobre el movimiento estudiantil y sobre okupaciones en Holanda y Madrid. A estos actos acudieron numerosos jóvenes del barrio.

El martes día 5 (sobre las tres o cuatro de la madrugada), llegó la policía con la intención de desalojar el edificio. La petición de desalojo venía de la delegada de Gobierno, Ana Tutor. Había dentro cuarenta y ocho personas y un perro. Los y las jóvenes sufrieron numerosos golpes de porra por la policía. Tras el desalojo, los y las jóvenes fueron conducidos a comisaría. La mayoría eran estudiantes y jóvenes en paro.

Algunos vecinos y algunas vecinas de Lavapiés acudieron al desalojo en apoyo de los y las jóvenes okupantes.

El mismo martes por la tarde se okupa un centro cultural del ayuntamiento, sobre las 19-20 horas, donde sólo se encontraba el conserje (los y las jóvenes resaltaron este hecho, ya que en un centro cultural a esas horas de la tarde se debería albergar a jóvenes realizando diferentes actividades).Según parece los y las jóvenes intentaron negociar con el responsable de locales del Ministerio de Hacienda teniendo como interlocutor al Consejo de la Juventud. Después de salir del centro cultural fueron en manifestación a Argumosa 43, desde allí a Amparo 83 y por último a Ronda de Atocha. Aquí intentaron entrar pero dentro había dos guardias de seguridad apuntando con una pistola, luego llegó la Policía y los manifestantes se retiraron a Lavapiés donde acabó la manifestación.

Tras esta manifestación se realizaron diversas actividades propuestas por la Asamblea: Aparecieron en diversos programas de radio estableciéndose debates muy interesantes en los que a veces participaron miembros de la administración.

El 15 de mayo de 1987, durante el pregón de las fiestas de San Isidro, se produce una acción de protesta en la que se arrojaron huevos sobre el alcalde, Juan Barranco y la pregonera, Rocío Jurado. En verano, durante las fiestas de Lavapiés decidieron exigir a pregonJuan Barranco locales para realizar sus actividades. El alcalde les prometió atender sus peticiones en su despacho (según los y las jóvenes sólo lo dijo para quedar bien ante la prensa), los citó para el día 20 de agosto. Cuando los y las jóvenes acudieron Barranco no estaba y su secretaria los citó para el día 22 de octubre.  Ese día cuatro representantes de la Asamblea de Okupas se entrevistaron con Juan Barranco. El alcalde ofreció un local y apoyo económico para las iniciativas de la Asamblea, los y las okupas, desconfiando, grabaron en una cinta la conversación con el alcalde. Esta cinta fue entregada a la prensa. Posteriormente se les ofreció un local en la calle de la Ballesta que rechazaron al no satisfacerles las condiciones impuestas  por el Ayuntamiento, debido al dirigismo y control institucional que implicaban: Legalización formal como entidad juvenil, nombramiento de representantes/portavoces responsables y constituir cooperativas de trabajo con personal “cualificado”.

MADERA:

 El 14 de noviembre de 1987, se okupa un edificio en los números 8 y 10 de la calle de la Madera, de Madrid, abandonado desde hacía cinco años por el propietario del antiguo diario “Informaciones”.

La okupación dura apenas un día, (unas ocho o diez horas), la policía desaloja el edificio ese mismo día por orden judicial, el delito: “desorden público”, sin que fuera necesaria la denuncia del propietario.

La okupación de la calle de la Madera tiene un significado clave para los y las jóvenes simpatizantes de este movimiento, ya que sirvió para la maduración de los fallos cometidos anteriormente.

Tras el desalojo, se ocupa simbólicamente Argumosa 41 por segunda vez. Cinco horas más tarde se desaloja por orden judicial, previa denuncia del Gobierno Civil.

KASA POPULAR ARREGUI Y ARUEJ:

 El 20 de mayo de 1988, unos cien jóvenes okupan la antigua fábrica de bombillas “Metal-Mazda”, situada en la calle Arregui y Aruej nº 13. Era un inmenso edificio con superficie de unos 1.500 metros cuadrados y tres plantas. Llevaba más de diez años abandonado.

La okupación se produce tras una manifestación por la Av. de la Albufera, en la que estuvo presente la Policía. Durante la manifestación unos cien jóvenes entraron dentro del edificio. Se produjeron incidentes (cargas de la Policía etc…) que continuaron hasta las tres de la mañana aproximadamente.

AArregui-zinel día siguiente, comenzaron la rehabilitación del inmueble y las primeras actividades, como unas jornadas sobre okupación (para informar a los vecinos de lo que se estaba haciendo y lo que se pretendía con ello), y un concierto en la Plaza Vieja de Vallecas.

Durante las jornadas, se encontraban como asistentes algunos “personajes curiosos”, como el Concejal de la Junta Municipal de Retiro, que se comprometió a informar a los y las okupas con antelación del desalojo del inmueble.

Al día siguiente (domingo) hubo un debate sobre la sociedad patriarcal, y por la noche actuó el grupo de teatro “Gruñidos Salvajes”.

El lunes se hicieron unas jornadas antimilitaristas y por la noche se pasaron vídeos. El martes acudió gente de diversos puntos del Estado para hablar sobre el tema de la represión e iniciar así un debate. Por la noche salió una charanga a recorrer el barrio.

Dado que la cosa funcionaba bien, se crearon grupos de trabajo, y desde junio se realizaban actividades culturales todos los días: vídeos, charlas, exposiciones, conciertos, etc… mientras que además se iba arreglando el resto del edificio.

Arregui-mani Tras un mes de okupación se convocó una manifestación por el aniversario (cumple mes). Por la noche un festival en contra de la heroína culminó la jornada.

En julio, los y las jóvenes okupantes del edificio se enteraron de que los dueños del edificio, EDIFICACIONES CIMER S.A., tenían solicitada la licencia de obras para derribarlo, y el Ayuntamiento se la había concedido.

A últimos de agosto ya estaban en funcionamiento nuevas actividades: librería , taller de cuero, serigrafía, y comedor popular. Además, los y las jóvenes de Arregui y Aruej colaboraron con los obreros de la imprenta Minuesa para sacar a la luz el problema de estos, que iban a ser despedidos ya que la empresa alegaba estar en quiebra cuando lo que se cocía en el fondo era una clara maniobra de especulación.

Pero las actividades de estos y estas jóvenes estaban a punto de concluir desde esta okupación, denominada Kasa Popular por sus participantes, ya que el martes 30 de agosto por la mañana, las fuerzas policiales procedían a desalojar el edificio. Las veintidos personas que se encontraban dentro en el momento del desalojo fueron esposadas y puestas contra la pared. Apenas dejaron coger nada a nadie. En breve una grúa se encargó de iniciar la demolición con todos los muebles, herramientas de trabajo y ropa de sus habitantes dentro del edificio. Hubo vejaciones físicas y psicológicas, también se realizaron filmaciones ilegales. El concejal no avisó como había prometido. Como protesta por todo esto, se convocó una manifestación.

El miércoles hubo una asamblea donde se decidió okupar el Consejo de Juventud de la Comunidad Autónoma de Madrid. A las siete de la tarde entraron unas sesenta personas y permanecieron dentro hasta las 10:30 horas. Intentaron hablar con el jefe pero este no estaba. A las diez llegó la Policía y los jóvenes desalojaron de forma voluntaria.

El sábado se okupó de nuevo una casa del Ministerio del Interior y fue desalojada a las pocas horas con una masiva y exagerada presencia de las fuerzas de seguridad. Este edificio es ahora la macrocomisaría del distrito de Arganzuela desde donde se realizaría el asalto al contiguo edificio que albergaba el Centro Social Autogestionado Minuesa en 1994.

CSOA MINUESA:

1 Durante el verano de 1988 se iniciaron los conflictos en tre patronal y trabajadores ante la inminente declaración de quiebra de la imprenta “Hijos de E. Minuesa S.L.”.

La imprenta Hijos de E. Minuesa S.L., situada en Ronda de Toledo nº 24, fue fundada en 1848 como Imprenta Central de los Ferrocarriles. En su dilatada historia se convirtió en una de las empresas más importantes en su sector, trabajando para las universidades Autónoma, Complutense y UNED, la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, las editoriales Alianza, Istmo, Cincel, Fondo de Cultura Económica y Pirámide, RENFE y el Ministerio de Trabajo y Justicia.

La crisis de la imprenta comenzó a mediados de los setentas, cuando Hijos de E. Minuesa tuvieron que hacer frente a unas deudas acumuladas por otra imprenta, propiedad de Rafael Martínez Minuesa, director, por aquel entonces, de la imprenta Minuesa, quien posteriormente dimitiría dejando una deuda de unos doscientos millones de pesetas a Hijos de E. Minuesa. A partir de este momento la imprenta comenzó a abandonarse. Las deudas aumentaban hasta tal punto -según los trabajadores- que Hacienda embargó un parte del solar de la finca, valorado en cerca de cuarenta y seis millones de pesetas.

El 20 de abril de 1988 los trabajadores y las trabajadoras de Minuesa conocieron el Plan de Ordenación Urbana de Madrid, dentro del cual se contemplaba que el solar de la imprenta sería convertido en un edificio de viviendas, según quedaba expuesto en los paneles de la Gerencia de Urbanismo.

El 15 de julio la patronal notificó a los trabajadores y las trabajadoras la existencia de un posible comprador, INTRASE S.A., que pagaría cuatrocientos millones de pesetas por la imprenta, siempre que se encontrarse libre de personal así como de cargas y gravámenes.

La imprenta entró en quiebra, según los propietarios, por falta de productividad y de encargos. En realidad, aunque los encargos si existían, estos eran desviados a otras imprentas de la misma empresa, para que así Minuesa entrase en quiebra.

trabajadoresAnte el inminente cierre de la imprenta, durante los meses de verano los trabajadores y trabajadoras de Hijos de E. Minuesa S.L. ocuparon los locales de la imprenta, encerrándose en ellos para reivindicar sus puestos de trabajo; y en caso de cierre las indemnizaciones. Estas no las quería pagar la dirección argumentando la quiebra.

La ocupación de las dependencias de la imprenta por parte de los trabajadores y las trabajadoras suponía un aval para asegurarse las indemnizaciones.

Durante los tres meses que duró el encierro las trabajadoras y los trabajadores realizaron otras movilizaciones, como cortes de tráfico, pegadas de carteles, concentraciones y otras… Es durante este período cuando las trabajadoras y los trabajadores de Minuesa entraron en contacto con la gente que durante ese mismo período okupaba la antigua fábrica de Metal-Mazda en la calle Arregui y Aruej nº 13, en la zona del Puente de Vallecas. Los y las okupas se solidarizaron con los y las ocupantes de la imprenta ante la evidente acción especulativa que se estaba llevando a cabo con el terreno en el que se encontraba la imprenta. Okupas y trabajadores y trabajadoras llevaron a cabo algunas acciones conjuntas como la toma de la Puerta de Toledo y algunos cortes de tráfico.

Al comienzo del Otoño la Magistratura de Trabajo dio la razón a las reivindicaciones de los trabajadores y las trabajadoras de Minuesa, embargando la imprenta, el edificio y la maquinaria propiedad de la empresa, para así hacer cobrar la indemnizaciones. Con esta resolución de la magistratura finalizaron las movilizaciones de los trabajadores y las trabajadoras, quienes abandonaron el encierro.

El día 30 de agosto, había sido desalojada la Kasa Popular de Arregui y Aruej, tras cien días de okupación. En este lugar residían más de una veintena de jóvenes que tras el desalojo quedaron sin vivienda.

Patio de entrada al edificio.

Patio de entrada al edificio.

Poco después de terminar el encierro en Minuesa, algunos y algunas de los y las okupas desalojados en agosto entraron en algunas de las viviendas de Minuesa, que se encontraban sobre los locales de la imprenta. En algunos de estos pisos aún quedaban inquilinos de renta antigua, siendo esta la primera okupación en el municipio de Madrid en la que inquilinos legales compartían edificio junto a okupas.

Okupas e inquilinos hicieron causa común, ya que estos últimos no querían ser desalojados del edificio por la propiedad que quería especular con el terreno. Los propietarios de la imprenta pusieron una denuncia por ocupación ilegal, no llegando ésta a prosperar ya que el edificio continuaba embargado por la magistratura que aún no había pagado a los trabajadores y las trabajadoras. Los propietarios, con las manos legalmente atadas, hicieron frente a la situación vendiendo todo lo que había en el edificio: maquinaria, papel, metales de impresión, mobiliario etc. Durante esta acción se causaron desparfectos a ventanas, escaleras y tejado, además de dejar abandonados materiales altamente inflamables como tintas, maderas, papel viejo…

El dia 1 de agosto de 1989 se declaró un incendio en la imprenta, según afirmaron okupas y vecinos este incendio fue intencionado. La rápida acción del Cuerpo de Bomberos, con la ayuda de okupas y vecinos, hizo que el fuego no se extendiera hasta los productos inflamables, los cuales se encontraban abandonados justo debajo de las viviendas. Tras el siniestro inquilinos y okupas denunciaron en el Juzgado a la empresa Hijos de E. Minuesa S.L. por presunción cierta de incendio provocado y negligencia temeraria.

Haciendo caso omiso la empresa Minuesa a la petición formulada por el Ayuntamiento de Madrid para que esta limpiara las estancias de la antigua imprenta, vecinos y okupas llevaron a cabo esta labor ante el peligro que entrañaba la existencia de los materiales inflamables.

Desde finales de 1988 la propiedad de Minuesa no cumplía los deberes que tenía con los antiguos inquilinos de renta antigua, ni con el bar-tienda que en régimen de alquiler se encontraba en la planta baja y, que de acuerdo con la legislación vigente, debería cumplir: No cobraba los alquileres, no pagaba el importe correspondiente a luz y agua de la escalera y no arreglaba los desperfectos. En conclusión, se desentendían del edificio.

Aunque el edificio fue dañado en el incendio y durante el traslado de la maquinaria por parte de la propiedad, éste no fué declarado en ruina, ya que el fuego sólo afectó superficialmente a la nave anexa al edificio principal y la construcción y solidez del edificio no presentaban peligro para la habitabilidad de éste.

Aunque el ayuntamiento de Madrid instó a la propiedad a reparar los defectos ocasionados, según lo ordena la legislación urbanística, ésta hizo caso omiso de las leyes. Tampoco el Ayuntamiento expropió el inmueble ni realizó las obras necesarias, como ordenaban las leyes, en caso de que la propiedad se negase a ello.

La propiedad del edificio estaba en estos momentos en manos de la inmobiliaria EDICOL S.A., inmobiliaria constituida, según los y las okupas, por parte de los socios de Minuesa, que autocompraron la propiedad por una baja cantidad, dejando así fuera al resto de los socios.

Según los planos consultados, por los y las okupas, en la Junta Municipal de Arganzuela, en el solar de Minuesa se pretendía levantar un edificio de apartamentos con zonas verdes y bajos comerciales.

Durante los dos años siguientes a la okupación de los pisos de la imprenta, el número de personas que allí entraron fue aumentando hasta que la casi totalidad del edificio estuvo habitada.

Sala

Sala

Una vez acondicionados los espacios, no destinados a vivienda, de la antigua imprenta fueron utilizados para albergar en su interior lo que se llamó el Centro Social Autogestionado Minuesa, un centro cultural abierto al barrio en el que de una manera asamblearia se realizaron numerosas actividades al margen de las instituciones culturales estatales: Jornadas de carácter político y social, en las que participaron diversos colectivos sociales entre las cuales podemos destacar las jornadas de aprendizaje antiautoritario, jornadas contra la guerra, jornadas anti-GAL, jornadas sobre los movimientos sociales ante el problema de la vivienda, semana cultural contra la explotación y el consumo etc; reuniones de grupos de jóvenes relacionados con el movimento alternativo y la izquierda extraparlamentaria que trataban diversos temas sociopolíticos como el antimilitarismo, el feminismo, el sindicalismo, la solidaridad, el internacionalismo, el problema de la especulación y la vivienda, el colectivismo, el antirracismo, la problemática de las drogas, la homosexualidad, el antifascismo… ; charlas, vídeos, debates y exposiciones sobre temas de actualidad social; actos de solidaridad; actuaciones de teatro y música rock, folk, flamenco, clásica etc; actividades infantiles como chocolatadas, pasacalles, teatro, guiñol etc.; talleres y escuelas de lenguas árabe, alemán, euskera, de teatro, de danza, de canto, de autodefensa, de serigrafía etc. Estas actividades eran realizadas en espacios que fueron acondicionados para ese uso. Había varios tipos de locales: Locales de ensayo (música, teatro, danza, canto…), locales de reunión para los grupos de jóvenes anteriormente mencionados así como para otros grupos de base: Madres contra la droga, asociaciones de inmigrantes, grupos ecologistas…, sala de teatro, sala de conciertos, gimnasio, bar-café, comedor popular, taller de serigrafía…

Comedor popular

Comedor popular

Taller de serigrafía

Taller de serigrafía

Teatro

Teatro

En el verano de 1991 llegó la primera amenaza de desalojo a los y las okupantes de Minuesa, que realizaron una campaña informativa para dar a conocer a la opinión pública su situación. Hubo una estrecha cooperación entre los y las okupas de Minuesa y las tiendas de campaña de Palomeras y Usera (Campamentos improvisados de vecinos y vecinas sin vivienda que utilizaron este método como protesta y forma de llamar la atención ante la sociedad, para presionar a las instituciones públicas y exigir una solución al problema de la vivienda). Por parte del Ayuntamiento, según nos cuentan los y las okupas, se puso en marcha una campaña de hostigamiento hacia el C.S.A. Minuesa, con amenazas del concejal del distrito de Arganzuela, intimidaciones efectuadas por la Policía Municipal, etc. Un domingo del mes de agosto se decidió colgar pacíficamente una pancarta en la Puerta de Toledo como protesta por la campaña de desacreditación y hostigamiento que estaban ejerciendo sobre el Centro Social Okupado tanto la propiedad de Minuesa como el Ayuntamiento de Madrid. Esta acción culminó con una carga efectuada por la Policía Municipal que impidió que se colgase la pancarta aunque no efectuó detenciones. Varios y varias de las contusionadas en la carga policial presentaron denuncia, razón por la que los agentes municipales involucrados en el asunto, al enterarse de que habian sido denunciados fueron horas más tarde al C.S.A. Minuesa para detener a alguien con el fin de poder acusarlo y jusificar así las denuncias contra ellos. Tras efectuar una nueva carga sin motivo alguno frente a las puertas de Minuesa contra aquellas personas que allí se encontraban fueron detenidos Pedro Luis Pérez y Luis Moles tras ser golpeados de una forma desproporcionada, como así recogieron en imágenes los reporteros del diario El Independiente que se encontraban allí. Una vez dentro de la comisaría los detenidos fueron objeto de malos tratos, como así denunciaron posteriormente.

Se celebra un juicio en el que el juez falló a favor de Luis condenando a cuatro agentes locales a cinco días de inhabilitación y a pagar 100.000 pts por las lesiones ocasionadas. Pasan dos años y aparece un policía del que nadie sabía nada y que no estuvo implicado en los hechos, denunciando que Luis le había roto diez dientes al arrojarle un banco (previamente arrancado del suelo) a la cara, acusación irrisoria teniendo en cuenta dos cosas principalmente, la primera es que si realmente el policía hubiera sido golpeado con el banco en la cara (estos bancos pesan unos 55kg) las lesiones habrían sido mucho más importantes que la rotura de unos dientes, (más bién parece el típico caso de tropezar y caer de bruces). La segunda es que se necesita una grúa para arrancar un banco inmovilizado en el suelo mediante cemento. La jueza (claramente a favor de la Policía), condenó al acusado Luis Moles a un año por atentado y a dos años cuatro meses y un día de prisión por lesiones. A Pedro L. P. a un año de prisión por atentado.

Patio

Patio

 La propiedad intentó negociar con los y las okupas el abandono de Minuesa a cambio de cinco millones de pesetas, los y las okupas rechazaron la oferta. Aún así la propiedad hizo un nuevo intento ofreciéndoles que fijasen la cantidad que querían por marcharse. Una vez más los y las okupas rechazaron el ofrecimiento. Ese mismo verano de 1991 las y los okupas de Minuesa presentaron ante el juez un interdicto que tenía como objetivo el reconocimiento de posesión de la finca por ellas y ellos. También se presentó una denuncia contra el Ayuntamiento y la empresa propietaria del edificio por intento de desalojo ilegal por parte del Ayuntamiento y por dejar que se deteriorase el inmueble por parte de la propiedad.

El 4 de enero de 1993 la titular del Juzgado 45 de lo Civil dictó sentencia ordenando el desalojo de las y los okupas que vivían en las viviendas de la antigua imprenta de Minuesa, pero no fijó fecha para que se efectuara tal desalojo.

A principios de julio de 1993 salió la resolución al interdicto que había sido presentado dos años antes, siendo el resultado favorable a las peticiones de los y las okupantes. La resolución aceptó el “derecho a posesión” de la finca por contrato verbal a siete personas, una por cada uno de los pisos okupados, por llevar allí viviendo cinco años. También se advirtió al Ayuntamiento de la resolución para que no se perturbase la “paz vecinal”.

A finales de septiembre de 1993 se inauguró la macro-comisaría del distrito de Arganzuela situada en el edificio colindante al “Centro Social Okupado Minuesa”. La proximidad entre okupas y policía no creó ningún problema durante el tiempo que la okupación duró, hasta el desalojo y derribo de la antigua imprenta.

El día 17 de marzo de 1994 el Juzgado de Primera Instancia nº 45 de Madrid dictó el desalojo contra siete personas de las que okupaban el inmueble de Minuesa, quedando teórica y legalmente eximidas de esta resolución el resto de personas que okupaban el edificio.

El abogado de los y las okupas, Francisco García Cediel, presentó un recurso contra la decisión judicial “por defecto de forma” ya que se temía, como así sucedió, que propiedad y Ayuntamiento aprovecharan la orden de desalojo de las dichas siete personas para desalojar el edificio completo.

panfletoDurante los meses que transcurrieron hasta el desalojo definitivo del Centro Social Minuesa y sus viviendas, los y las okupas realizaron diversas campañas de información pública como manifestaciones, concentraciones, fiestas, ruedas de prensa, etc. para dar a conocer la situación existente y para criticar la especulación que, según ellos y ellas, se estaba produciendo en el distrito de Arganzuela y el barrio de Peñuelas. Se consiguió apoyo de otros centros sociales okupados como el de Seco o el de Pablo Neruda, así como de distintos colectivos sociales de base: Madres contra la Droga, grupos ecologistas, asociaciones de inmigrantes y vecinos y vecinas de forma individual.

El miércoles 18 de mayo de 1994, en medio de un fuerte dispositivo policial, que contaba con algo más de cien agentes de la Unidad de Intervención Policial (antidisturbios), unos treinta efectivos de la Policía Nacional y veinte agentes de la Policía Municipal, así como un helicóptero, ambulancias, una dotación del Parque de Bomberos y una unidad de “laceros” de la Perrera Municipal, se llevó a cabo el desalojo de la totalidad de la finca que ocupaba Minuesa.

3Cerca de las 9 horas, por la mañana, comenzaron a producirse enfrentamientos entre policías y personas que se habían concentrado para apoyar a los y las okupas, al intentar estas personas llegar en manifestación hasta el inmueble de Minuesa, que había sido acordonado, impidiéndose el paso de toda persona que no estuviese autorizada. Los disturbios se extendieron durante más de cuatro horas por las zonas de Lavapiés, Embajadores y Atocha, dando como resultado dos personas heridas, veintidós detenidas y numerosas contusionadas. Una vez finalizados los disturbios, se siguieron produciendo detenciones policiales hasta bien entrada la tarde.

2A las 10:00 horas, la Policía comenzó a desalojar el edificio, tarea que les llevaría más de dos horas. En el interior se encontraban ciento diecisiete personas, cuarenta de las cuales eran los y las okupantes habituales de las viviendas. Los y las okupas ofrecieron una resistencia pasiva al desalojo, dificultando éste con la colocación de objetos que entorpeciesen la labor policial. Las personas desalojadas fueron cacheadas (registradas a fondo) e identificadas dejándolas posteriormente abandonar el lugar. Uno de los okupas resultó herido en la cabeza por lo que fue trasladado al hospital Doce de Octubre.

Uno de los abogados de las y los okupas, Francisco García Cediel, afirmó que se había cometido “una arbitrariedad importante” ya que la orden de desahucio no afectaba a la totalidad de las personas que okupaban el edificio. La otra abogada, Florentina Carrasco, denunció la “brutalidad policial” durante el desalojo, en el que, según los y las okupas, fueron maltratados y maltratadas física y psíquicamente por la Policía, así como que se les grabó, ilegalemente, en vídeo y se les hizo una ficha policial también ilegal. Ambos defensores, García Cediel y Carrasco, se quejaron porque no se les permitió estar presentes durante la operación policial (las Fuerzas de Seguridad del Estado no garantizaban su seguridad). Así mismo afirmaron que el Ayuntamiento y la empresa propietaria, en esos momentos Corporación Financiera Diversificada, habían actuado “de forma irregular, ya que no han esperado a que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid resolviera el recurso presentado por los okupas”. Ambos letrados coincidieron que el desalojo producido por el Ayuntamiento y la empresa propietaria era fruto de la especulación que se ejerce en torno al solar de la antigua imprenta Minuesa, valorado éste en alrededor de mil millones de pesetas.

Minuesa2El mismo día del desalojo, en diferentes ciudades del Estado Español y de Europa (de Alemania, de Holanda y de Italia) se celebraron actos de solidaridad con los y las okupas de Minuesa. Durante los días que siguieron al desalojo se produjeron diferentes concentraciones de apoyo a Minuesa, que fueron brutalmente reprimidas por las fuerzas policiales, incluso llegó a haber un intento de reocupación del edificio por parte de tres jóvenes que vieron frustrado su intento por la intervención de los guardias jurados que estaban al cuidado del inmueble.

Como colofón de estas movilizaciones, el día 17 de junio de 1994 se celebró una manifestación “Pro okupación” que bajo los lemas “Por el derecho a la vivienda y los centros sociales. Contra la especulación, okupación” convocó a unas mil quinientas personas. La manifestación fue convocada por más de treinta y cinco colectivos, sindicatos, partidos políticos, etc. de Madrid y era apoyada por colectivos de Pamplona, Galicia, Valencia, Zaragoza, Barcelona, y Sevilla. Al término de la manifestación fue ocupada la antigua fábrica PACISA en la Ronda de Atocha nº 35, con el fín de crear allí un nuevo Centro Social Okupado que diera continuidad al de Minuesa. Tras un mes de okupación también fue desalojado este centro social. Pocos días despúes se ocupó un almacén abandonado en la calle Bernardino Obregón nº 15-17 con el fin de continuar la labor emprendida por sus antecesores.

Minuesa se convirtió en emblema y ejemplo del resto de okupaciones en Madrid.

ERCILLA:

 Esta okupación, situada en la calle de Ercilla, tuvo como fin únicamente la rehabilitación para la vivienda de los y las jóvenes que entraron en ella. No se realizaron actividades de cara al barrio, o sea, no fue un Centro Social.

La okupación se produce en el mes de abril del año 1989 y duró hasta julio de 1989. El desalojo, parece ser que fue legal.

BASTERO:

 En febrero de 1990 se okuparon los números 1 y 3 de la calle del Bastero. Al igual que la okupación anterior sólo se usó como vivienda. En marzo de 1990 se desalojó ilegalmente (sin orden judicial).

TOLEDO 121:

 Un grupo de jóvenes okupa una casa como vivienda en agosto de 1990, en la calle de Toledo nº 121, y el día 2 de noviembre de 1990 son desalojados.

El abogado de los y las jóvenes, Francisco García Cediel, presentó una denuncia por detención ilegal en el desalojo.

MILANESES:

 El día 2 de noviembre de 1990 un grupo de jóvenes okupa el número 6 de la calle de los Milaneses, varios de ellos proceden de la okupación de Toledo 121. El número total de jóvenes okupantes era de ocho en principio, pero luego se les uniría uno más. Los y las jóvenes se encerraron en este inmueble de seis pisos, además el dueño del inmueble les colocó un candado en la puerta.

El inmueble llevaba abandonado cuatro años y el dueño, que en un principio ocultaba su identidad, intentó sobornar a las personas que permanecían en el inmueble, con 30.000 pts, si abandonaban el edificio.

Entre los vecinos y las vecinas del barrio abundaban las opiniones favorables a los y las jóvenes okupas, y bastantes de ellos y ellas llevaron comida a los chicos y chicas encerradas. El día 11 de noviembre de 1990 los jóvenes convocaron una concentración frente a la casa para el apoyo de su causa y para reivindicar y exigir al Ayuntamiento viviendas asequibles para los y las miles de jóvenes que se encontraban en su misma situación. Protestaban por el precio elevado de los alquileres y la dificultad para acceder a una vivienda en Madrid.

El día 15 de noviembre  de 1990 aparece en el periódico ABC la siguiente noticia: “Matanzo se compromete a buscar trabajo a los okupas”. Según esta noticia, “el Concejal Presidente del distrito aseguró que recibirá a los okupas y añadió que <<les voy a intentar buscar un trabajo en la oficina municipal de empleo a través de la segunda tenencia de alcaldía>>…La empresa propietaria del edificio ,Madrid-Invest, ha mostrado cual será su postura, en esta semana llega la orden de desalojo :<<Realizaremos las obras en el interior aunque estén ellos dentro…>>”.

milaneses-EFEY llegó la orden de desalojo. El viernes 16 de noviembre de 1990 se preparaban ya los jóvenes para desalojar el inmueble pacíficamente. Los y las okupantes, procedentes de localidades madrileñas de la periferia como Móstoles y Leganés, abandonaron el que fué su hogar durante pocos días sin oponer resistencia. La orden de desalojo llegó el jueves, tenían veinticuatro horas de plazo para abandonar el edificio.

Angel Matanzo se comprometió a buscarles alojamiento en una pensión que pagaría el Ayuntamiento, así como trabajo a través de la Oficina Municipal de Empleo.

CS SECO:

seco En noviembre de 1990 un grupo de jóvenes okupa un colegio abandonado en la calle de Seco nº 34 en el barrio de Adelfas -distrito de Retiro-. Durante un año permanecieron estos jóvenes en el antiguo colegio, que convirtieron en sus viviendas. En noviembre de 1991 los y las okupas abandonaron el edificio quedando este vacío.

Meses después una asociación de jóvenes del distrito de Retiro, “Adelfas Joven”, convocó una asamblea vecinal en la que se trató el futuro que se iba a dar al antiguo “colegio de Seco”. En la asamblea se decidió que el colegio volvería a ser okupado para crear en él un Centro Social Autogestionado por los propios vecinos y okupas, que cubriría las necesidades de tipo socio-cultural que existían en ese momento en el barrio.

Fue así como en los primeros meses de 1992 el antiguo colegio de Seco fue “reokupado” partiendo esta acción del movimiento vecinal y social del barrio.

Tras las obras de acondicionamiento y de remodelación del edificio, el Centro Social Autogestionado y Okupado de Seco abrió sus puertas.

Ante el temor de que se produjese un inminente desalojo los y las okupas convocaron en el mes de abril diferentes movilizaciones como manifestaciones y concentraciones frente a la Junta Municipal para protestar y criticar la política especulativa que, según los y las okupas, estaba llevando a cabo la Administración Municipal y Autonómica en el barrio de Adelfas.

El propietario del colegio, un particular, entró en contacto con los y las okupas y, tras visitar el edificio, prometió no interponer denuncia contra los y las okupantes, dando su aprobación a que estos y estas utilizaran el edificio mientras que no fuera vendido. Este llegó a participar en alguna de las asambleas y se interesó por participar en alguna de las actividades.

Seco-rastrilloLa ausencia de denuncia y, por lo tanto, la inexistencia del peligro de desalojo hizo que este Centro Social Okupado gozara de una continuidad que le permitió convertirse en una de la okupaciones más activas y que mayor oferta sociocultural ofreció en Madrid. Entre esta oferta se encontraba un taller de serigrafía, clases de guitarra, juegos, locales de ensayo para grupos de música, una biblioteca popular, una sala de teatros y conciertos en la que se han representado diferentes obras y conciertos de música rock, flamenco, étnica, folk, clásica…; un bar, una sala de estudio, salas de reuniones para diferentes grupos de base, sala de pase de vídeos, donde también tenían lugar charlas y jornadas sobre problemas sociales y juveniles, por ejemplo las jornadas sobre distribuidoras alternativas, en la que gatosalvajeparticiparon distribuidoras de diferentes puntos del estado. Las charlas tenían que ver sobre todo con sexo, antimilitarismo, drogas, sindicalismo y otros asuntos de interés social. También existió una distribuidora de material alternativo, “El Gato Salvaje”, y un rastrillo.

Después de casi dos años de abandono, en junio de 1998 el colectivo Vallecas Zona Roja reinaugura el Centro Social Seco.

Tras 16 años de okupación, el 5 de marzo de 2007, el edificio que albergó el Centro Social Seco es derribado. Ese mismo año, fruto de una larga negociación con las instituciones municipales, las actividades del Centro Social fueron realojadas en un local de la EMVS en la calle de Arregui y Aruej. En 2013, el Centro Social consigue la cesión, por parte del Ayuntamiento de Madrid, de una parte del centro cultural Luis Peidró, en la calle Luis Peidró nº2. Este Centro Cultural fue también uno de los resultados de las luchas y reivindicaciones de las asociaciones de vecinos y vecinas del barrio, y del propio Centro Social Seco, frente a los  planes de remodelación urbana proyectados por el ayuntamiento.

CENTRO CULTURAL POPULAR PABLO NERUDA:

A finales de 1991 la Asociación de Vecinos de San Agustín, en el barrio de Palomeras, distrito de Puente de Vallecas, okupa un edificio en la calle Pablo Neruda. Este local estaba destinado a ser una escuela infantil, pero su construcción no se ajustaba a la normativa PabloNerudavigente para este tipo de edificios. Tras unos meses de okupación, un sector, el más joven, de esta asociación se hace cargo de la gestión de la okupación tras una polémica en cuanto a la utilización del espacio de lo que sería el Centro Cultural Popular Pablo Neruda. Este grupo optaba por una apertura, no sólo al barrio sino a todas las personas que necesitasen hacer uso de aquel espacio de una forma solidaria y asamblearia. Así lo que en un principio pudo ser una ampliación del espacio de la asociación de vecinos, pasó a ser un espacio popular donde tenían cabida diversas actividades culturales alternativas así como otras actividades que venían realizándose desde hacía tiempo en el barrio.

En este Centro Cultural Popular la participación vecinal fue altísima, en casi todas las actividades. Éstas, no estaban sólo dirigidas a unas edades determinadas con exclusividad, sino que participaban en ellas grupos de edad muy diversos, desde niños y niñas hasta jubilados y jubiladas. Principalmente gente del propio barrio. El Centro sirvió como lugar de reunión a algunas organizaciones como Vallekas Zona Roja y la Asociación Cultural A la Calle.

A pricipios de los años 2000, el Centro Social fue desalojado, y el edificio, propiedad del  Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), derruido. En el año 2012, el solar en el que se encontraba el CCP Pablo Neruda, fue okupado por el grupo de trabajo de medio ambiente y ecología de la Asamblea Popular del 15m de Puente de Vallecas. El espacio fue utilizado,  en esta ocasión, como huerto urbano,m dándosele el nombre de “Espinakas 15m“.

ZONA DEL ALTO DE EXTREMADURA (Ramiro de Molina, CCP El Barrio):

 En septiembre de 1990 un colectivo de jóvenes de la zona del Paseo de Extremadura deciden okupar un edificio como solución al problema de la vivienda y a la falta de locales para realizar actividades de cara al barrio.

La primera casa que okuparon se encontraba en el mismo Paseo de Extremadura. Tras limpiarla, ese mismo día, los y las okupas fueron desalojados y desalojadas por la Policía que trajo una orden judicial.

Dos personas del colectivo decidieron okupar una fábrica en Vallecas, pero, seis días después de la okupación, esta también acabó en fracaso, ya que los propietarios se encargaron de echar a sus “molestos inquilinos” mediante medidas persuasivas violentas.

Molotov-90Tras un año de inactividad, después de los fracasos sufridos, en diciembre de 1991 se decidió okupar otra casa abandonada en Carabanchel Alto. Después de una noche y un día y medio se personó el dueño del inmueble, que después de hablar con los y las okupas convenció a estos y estas para que abandonasen la finca. Ese mismo día se volvió a okupar otra casa, que estaba enfrente de la anterior, se trataba de una fábrica de pan que había quebrado. Después de pasar allí una noche aparecieron los propietarios que instaron a los y las okupas a abandonar el edificio. Ante la negativa de estos y estas acudió la Policía que consiguió desalojar al grupo de jóvenes. Una noche después se okupó una tercera casa la cual abandonaron quince días después debido a las malas condiciones de habitabilidad en que se encontraba.

El desánimo cundió entre este colectivo de jóvenes tras la sucesión de fracasos que habían sufrido en sus okupaciones. Sin embargo en enero de 1992 decidieron okupar una nueva casa, se trataba de un antiguo colegio situado en la calle Ramiro de Molina nº 11, fue en este lugar donde este grupo tuvo mejor suerte.

Una semana después de la okupación del edificio aparecieron unos supuestos dueños que no pudieron denunciar al no ser propietarios.

En el colegio se creó una parte destinada a viviendas mientras que el resto del edificio fue destinado a albergar un Centro Social Autogestionado en el que se realizaron diversas actividades: Charlas, debates, exposiciones y pases de vídeo sobre temas de interés social, entre ellos el problema de la vivienda y las okupaciones, antifascismo, el Poll Tax, Anchuras…; un local para que ensayara un grupo de teatro, conciertos de música, locales en los que se reunían diferentes grupos y colectivos del barrio.

Dos meses después de okuparse el edificio, el 18 de marzo, la Policía entregó, según los y las okupas, una fotocopia de una orden judicial que dictaba el desalojo del antiguo colegio. Se negoció un plazo de dos días para que se abandonase el edificio, sin embargo el día 20 de marzo los y las okupas aún se encontraban dentro, negándose a ser desalojados y desalojadas. En la puerta del colegio tuvo lugar una concentración de unas sesenta personas que apoyaban la okupación, razón por la cual la Policía decidió no intervenir.

Los y las okupas aguantaron en el colegio unos días más, hasta el martes 24, día en el que a las 9 horas de la mañana cuarenta efectivos de la Unidad de Intervención Policial (antidisturbios) entraron en el edificio derribando la puerta con mazas. No se produjo ninguna detención. Dos horas después del desalojo se procedió al derribo del inmueble. Según cuentan los y las okupas el desalojo fue ilegal, ya que en ningún momento se les presentó la orden judicial.

El día 2 de junio debió celebrarse el juicio por la okupación de Ramiro de Molina 11, pero este nunca tuvo lugar al no presentarse la acusación.

ElBarrioEn el año 1992, un grupo de jóvenes okupa el nº 325 del Paseo de Extremadura para cubrir la necesidad que tenían de vivienda. Fue a mediados de 1994 cuando parte de este edificio fue habilitado para crear en el un centro social, o de Cultura Popular como así lo denominaron el grupo de okupas que lo gestionó: Centro de Cultura Popular El Barrio.

El Centro fue gestionado por un colectivo de jóvenes del Paseo de Extremadura, que vieron la necesidad de abrir un espacio autogestionado en el que se realizaran actividades y ofreciera espacios para que estas fueran realizadas.

ElBarrio-conciertoEsta okupación, además de albergar viviendas, ofreció la posibilidad de participar en clases de fotografía, malabares, bajo eléctrico y autodefensa; fiestas para recaudar fondos para causas sociales; charlas; debates y pases de vídeos. También ofertó la posibilidad de poder reunirse los diferentes grupos y asociaciones del barrio en el local, así como una distribuidora de material alternativo y un bar.

El edificio permanece okupado hasta la actualidad, sirviendo de vivienda a varias personas.

DISTRITO DE USERA:

 En la zona de Usera se okupó un antiguo colegio en la calle de Rafael Ibarra, en el verano de 1992, este edificio sirvió de hogar a unas quince personas. Los bajos del edificio sirvieron como salas de conciertos de música rock-punk. El día 4 de agosto de 1993 el colegio fue desalojado, marchando parte de sus okupantes a la próxima calle de Carrascales nº 10, tambíen en Usera, lugar donde se encontraba un centro de rehabilitación de toxicómanos abandonado, que fue utilizado como viviendas.

DISTRITO DE TETUÁN (CSO Otamendi, CS David Castilla, CS Tierra Libre, CS Vendetta, Cenicientos, Berruguete, Navarra, La Ortiga, Adrián Pulido, Salamanca, Villaamil, Tiziano, El Boquerón, Manuel Luna, Lérida):

CSO Otamendi. Madrid, 1993. Foto: Juan Luis de la Rosa Municio (cc)

CSO Otamendi. Madrid, 1993. Foto: Juan Luis de la Rosa Municio (cc)

 A finales de diciembre de 1992 un grupo de quince jóvenes okupó el colegio abandonado  Rodón, en la calle de Otamendi nº 9 del barrio de Estrecho, en el distrito de Tetuán. Inmediatamente después de producirse la okupación los y las jóvenes comenzaron una campaña de información para dar a conocer al vecindario las razones por las que habían okupado e invitaron a todos y todas a pasar por allí y participar en lo que sería más adelante un nuevo centro social.

La acogida vecinal a la okupación fue buena en su mayor parte. Muchos vecinos y vecinas mostraron su apoyo interesándose por lo que hacían y ayudándolos en la labor de acondicionamiento del edificio.

El colegio Rodón, propiedad de E. Martín de Bustamante, un particular, llevaba abandonado varios años. Este edificio formaba parte del plan de reestructuración urbana del distrito de Tetuán, que prevee la construcción de la Avenida de Pamplona, lo cual obligará a remodelar todo el barrio.

CSO Otamendi-1993

CSO Otamendi. Madrid, 1993. Foto: Juan Luis de la Rosa Municio (cc)

Tras las obras de rehabilitación y acondicionamiento, las quince personas okupas hicieron de las plantas altas del colegio sus viviendas, mientras que la parte baja del edificio lo acondicionaron como Centro Social Autogestionado: CSO Otamendi.

Durante los nueve meses que duró la okupación del Centro Social Otamendi se realizaron diversas actividades para las que se acondicionaron los espacios necesarios: reuniones de grupos de jóvenes del barrio y otras zonas de Madrid que trataban diferentes temas de tipo social; charlas y debates; proyecciones de cine; conciertos y fiestas de música rock, marroquí, flamenco, folk, charangas etc.; talleres de serigrafía y fotografía; biblioteca; gimnasio; bar; comedor popular vegetariano; local de ensayo de música y teatro; cooperativa de trabajo que consistía en un taller de bicicletas, una tienda de material reciclado y de segunda mano y el bar y comedor anteriormente mencionados.

El propietario del iOtamendi-comedornmueble entró tres veces en contacto con la gente que estaba okupándolo, intentando persuadirlos y persuadirlas para que se marcharan del edificio. En el úntimo encuentro que se produjo entre okupas y propiedad, en marzo de 1993, el propietario dio un ultimatum, dando un plazo para que abandonaran el inmueble de cuatro meses, hasta el 15 de julio. Los y las okupas no se marcharon y el propietario tampoco volvió a presentarse, por lo que todo siguió como antes.

La propiedad interpuso dos denuncias por lo penal a cinco okupas; una por daños y otra por apropiación indebida.

Finalmente el día 2 de octubre de 1993, a las 9:30 horas, varias dotaciones de la Policía Nacional, acompañadas por la propiedad, efetuaron por sorpresa el desalojo del antiguao colegio Rodón, dando a los y las okupas dos horas de plazo para sacar sus pertenencias. Esa misma noche los y las okupas celebraron una fiesta tras la cual comenzó una manifestación- protesta contra el desalojo y por el derecho a la vivienda, que recorrió las calles del barrio. También esa misma noche los desalojados y las desalojadas okuparon un pequeña casa para alojarse y guardar sus pertenencias.

CSO Otamendi. Madrid, 1993. Foto: Juan Luis de la Rosa Municio (cc)

CSO Otamendi. Madrid, 1993. Foto: Juan Luis de la Rosa Municio (cc)

El día 6 de octubre, cuatro días después del desalojo de Otamendi, los y las okupas entraron en un nuevo edificio abandonado que abandonarían poco después por no cubrir las necesidades de los y las okupantes. Al día siguiente, ante la inminente necesidad de encontrar un techo para cobijarse nueve de los y las okupas de Otamendi entraron en otro edificio abandonado de la zona, propiedad del Arzobispado de Ávila. Sería aquí donde tuvieran mejor suerte en su acción.

Aunque el Centro Social Okupado Otamendi fue desalojado, y derruido al poco tiempo, esto no paró el fenómeno de okupación en el distrito de Tetuán, sino que se multiplicó, existiendo hoy en día sólo en esta zona más de una decena de inmuebles okupados.

 Tras el desalojo del antiguo colegio Rodón en la calle Otamendi nº.9 el número de okupaciones en el distrito de Tetuán se multiplicó. La primera okupación que prosperó tras este desalojo fue la de la calle de Cenicientos nº.14, el día siete de octubre de 1993. Se trataba de un colegio, que llevaba abandonado cinco años, perteneciente al Arzobispado de Ávila, según los y las okupas. En este lugar entraron nueve jóvenes, la mayoría de ellos y ellas pertenecientes al recién desalojado colegio Rodón, que habian quedado sin techo donde habitar.

En este colegio los y las jóvenes okupas instalaron sus viviendas. Tras unas negociaciones frustradas con la propiedad del edificio el desalojo parecía inmediato, sin embargo esto no sucedió.

Unos meses después y viendo que la situación se estabilizaba los y las okupas abrieron en los bajos del colegio un bar y local de encuentro que pudiese satisfacer las necesidades de reunión de los diferentes grupos de jóvenes del barrio. En este local se celebraron reuniones, charlas, debates y pases de vídeo de contenido social. Este bar y centro de reunión y actividades permaneció abierto desde mayo de 1994 hasta finales de noviembre del mismo año. Posteriormente el colegio volvió a albergar solamente viviendas hasta el año 2002.

En noviembre de 1993 fueron okupadas algunas casas en la calle de Navarra donde varios y varias okupas instalaron sus hogares. En esta misma calle haciendo esquina con la calle de Goiri se okupó un local comercial abandonado instalándose en este lugar una distribuidora de material alternativo llamada la Ortiga. Esta distribuidora funcionó varios meses hasta que sus encargados decidieron abandonarla.

En la madrugada del día 17 de diciembre de 1993 un grupo de jóvenes okupó nuevamente un colegio abandonado en la calle Berruguete con la intención de crear en el un Centro Social Autogestionado. Al medio día de ese mismo diecisiete de diciembre varias dotaciones de la Unidad de Intervención Policial desalojaron a las y los tres okupas que se encontraban en ese momento en el interior del  edificio.

En la calle de Adrián Pulido existía un edificio que era habitado por vecinos de alquiler y okupas. Este inmueble fue desalojado en abril de 1994. El edificio expropiado por el Ayuntamiento, en el que habitaban cuatro personas, había sido declarado en ruína por la Gerencia de Urbanismo en octubre de 1993. Ya anteriormente a la fecha del desalojo había existido otro intento de echar a okupas y vecinos que fue paralizado mediante un recurso judicial que interpusieron los habitantes del inmueble. Sin haberse dado una respuesta al recurso presentado se envió un certificado de la Gerencia de Urbanismo en el que se conminaba a desalojar el edificio. Aunque sus habitantes intentaron aplazar el desalojo para poder interponer otro recurso, no dispusieron de tiempo, siendo desalojados finalmente.

A finales de mayo de 1994 varios y varias de los y las jóvenes desalojadas de la inprenta de Minuesa junto a otras personas okuparon un inmueble en la calle de Salamanca nº8. Esta okupación que fue destinada a viviendas , se desalojó el 10 de febrero del año 1998.

El día 18 de noviembre de 1998, fue juzgada la única persona detenida por causa del desalojo de la calle Salamanca. A ésta se le acusaba de causar destrozos en la Junta Municipal de Tetuán en el transcurso de una protesta por el desalojo de la okupación. Finalmente quedó absuelta y sin cargos. Esta misma persona denunció a la Policía Nacional por malos tratos durante su traslado a comisaría.

DavidCastilla3El nueve de diciembre de 1994 fue okupada una antigua panificadora situada en la calle de Villaamil nº.46. Tras las tareas de limpieza y de acondicionamiento del edificio, durante las cuales hubo que retirar grandes cantidades de combustible que se encontraban en los sótanos del edificio, se abrió al barrio de Tetuán este nuevo Centro Social Autogestionado, que sería bautizado con el nombre de David Castilla, en memoria de un jóven okupa que murio durante estos meses a causa de un infarto.

En este Centro Social se realizaron numerosas actividades como jornadas y conferencias sobre problemática social y juvenil: Jornadas para una acción racional en materia de drogas, Mujeres encarceladas y replesaliadas en Perú, Distintos aspectos sobre DavidCastillatrabajo social en el barrio, La situación en México…; debates y mesas redondas también sobre temática social; pases de vídeo; maratón de cine; veladas literarias y de cuentos; proyecciones de diapositivas; presentaciones de revistas; clases de flamenco; cursos de inglés; cooperativa de trabajo y asesoría laboral; fiestas y conciertos de música rock, clásica, popular, flamenco; comidas populares… También existían locales de ensayo, un vivero, gimnasio, teatro, biblioteca popular, juegos, rampa-skate, bar, sala de conciertos, locales de reunión, bar, comedor popular, etc.

El desalojo del edificio se efectuó el 4 de octubre de 1996 por miembros de la policía nacional y el cuerpo de bomberos. Durante el desalojo varios okupas resistieron subidos a un andamio de tubos metálicos en el tejado del edificio. Varias decenas de personas  simpatizantes del Centro Social concentradas en el exterior del edificio fueron dispersadas por la policía. Diversos incidentes entre manifestantes y policía se produjeron en los barrios de Estrecho y Tetuán durante la jornada del desalojo, dejando un saldo de seis okupas, cuatro manifestantes y cinco policías heridos.

villaamilEn enero de 1995 fue okupado un edificio en la calle Villaamil nº9. En este edificio vivieron alrededor de veinte personas, hasta que fue desalojado el 19 de septiembre del mismo año. El día del desalojo, alrededor de 25 personas se encerraron y bloquearon los accesos al edificio, resistiendo y dificultando la intervención policial. En el exterior del edificio un centenar de personas se concentraron para demostrar su rechazo al desalojo del edificio okupadohasta que fueron disueltos por la Unidad de Intervención Policial (antidisturbios). Una vez desalojado el edificio fue custodiado por vigilantes jurados con perros. Durante la noche posterior al desalojo se realizaron distintas acciones de protesta y sabotaje en el barrio.

El 28 de marzo de 1998, fue okupado un edificio en la calle Olite nº23, donde se creó el Centro Social Tierra Libre. El dedificio, de gradas dimensiones (300 metros cuadrados en la planta baja y 150 en la planta alta), era una antigua imprenta abandonada desde hacía dos años.

En el centro social participaron el colectivo Acción Kolectiva del Pilar y, a título individual, vecinos y vecinas del barrio y también personas venidas de otros lugares de la ciudad.

El 26 de junio, tres meses después de su okupación, el Centro Social fue desalojado.

Pocos días después del desalojo, el 30 de junio de 1998, fue okupado otro edificio en la calle Santa Juliana nº29. En el edificio, perteneciente a la Iglesia y abandonado desde hacía cuatro año, desarrolló su actividad el Centro Social Vendetta. Este centro social permaneció activo hasta el 5 de octubre de 1999, día en el que fue desalojado procediéndose a la detención de dos personas, que posteriormente fueron puestas en libertad ese mismo día por la noche.

Otros edificios okupados en la misma zona durante la década de los 90 se localizaron en las calles Tiziano (okupados en los años 1994 y 95), Salamanca (okupa de El Boquerón,  1995. Antiguo taller de conservas de boquerones) y Manuel Luna (okupada en febrero de 1995, desalojada en mayo de 1996 y reokupada ese mismo año), con un uso principalmente dedicado a viviendas; y Lérida, okupado en 1998 con la intención, frustrada, de crear un Centro Social.

BEGOÑA:

 En el año 1993 un grupo de jóvenes okupó un antiguo colegio abandonado en la calle de Juan Tornero nº 22 en el barrio de Puerta del Ángel.

Este colegio fue destinado a albergar las viviendas de las y los okupas y, en los bajos del edificio un Centro Social Autogestionado que fue llamado Begoña.

Durante los meses que duró este centro se celebraron varios conciertos de música y otro tipo de actividades.

La empresa propietaria del edificio, ONCE, presentó denuncia contra los y las jóvenes okupas, según estos y estas. Finalmente, tras varios meses de okupación, el día 6 de agosto de 1993, a las 17 horas, treinta miembros de la UIP, Unidad de Intervención Policial (antidisturbios), diez miembros de la Policía Municipal, y el propietario del inmueble, procedieron al desalojo del edificio en el que, en ese momento, sólo se encontraban tres de los y las okupas. No se dio tiempo a los y las okupas a sacar sus pertenencias del edificio, las cuales fueron llevadas a un depósito del Ayuntamiento. Rápidamente el inmueble fue inhabilitado y en sus puertas se pusieron guardias jurados para evitar una nueva okupación.

En la tarde del 11 de agosto los y las okupas hicieron una concentración de protesta por el desalojo. Varias de estas personas desalojadas okuparon uno de los pisos vacíos que aún quedaban en la antigua imprenta okupada Minuesa, en Ronda de Toledo nº 24.

Tras el desalojo, pasados varios días, el nº 22 de la calle de Juan Tornero fue demolido por máquinas escavadoras, dejando limpio el solar.

NAVE OKUPADA DE BOETTICHER:

VillaverdeEn el Kilómetro 9 de la Carretera de Andalucía, en el distrito de Villaverde, se encontraba  una de las okupaciones más grandes de Madrid, la de la antigua fábrica Boetticher, que albergó en su interior locales para más de ochenta y seis personas y viviendas. Esta okupación funcionó como Centro Social Autogestionado y en ella se realizaron diferentes actividades. El desalojo y derribo del edificio se produjo el 27 de noviembre de 1997.

ZONA DE LAVAPIÉS (Ave María, La A, Tres Peces, Sombrerería San Carlos, Olivar):

 El barrio de Lavapiés, junto con el de Estrecho, es uno de los lugares de Madrid donde se concentran mayor número de casas okupadas. Esto es debido al gran número de viviendas e inmuebles vacíos que existen en estos barrios. La mayor parte de las casas son antiguas llegando a tener algunas incluso expediente de ruina. Muchas y muchos de los vecinos y vecinas de renta antigua que viven en estos edificios, junto con los y las okupas, ven a este colectivo de jóvenes como un aliado con el que poder hacer presión para no ser desalojados y desalojadas de sus hogares por aquellos propietarios que desean tener el inmueble vacío para poder derribarlo y especular con el terreno o venderlo.

En el caso concreto de Lavapiés, la mayoría de los edificios que existen pertenecen a la Empresa Municipal de la Vivienda.

Ave_Maria_12-1995En mayo de 1993 un grupo de jóvenes que rondaban más de la veintena okupó alrededor de seis pisos del nº 26 de la calle Ave María. En este edificio que se encontraba en un estado bastante deteriorado, aunque habitable, vivían junto a los y las okupas nueve familias de alquiler. Fueron precisamente algunos de estos vecinos quienes advirtieron a los y las okupas de la existencia de pisos vacíos en su edificio que podían ser habitados. Con esto los y las vecinas de alquiler pretendían hacer mayor presión y evitar los intentos de desalojo que podían producirse por parte de la propiedad del inmueble.

El número de okupas que residía en este edificio es indeterminado, debido al gran tránsito que existía, aunque de manera fija vivían unas quince personas según el grupo de okupas.

A finales del año 94, aunque los y las okupas ya habían sido llamados a declarar ante el juez, todavía no habían recibido la orden de desalojo. Esta okupación sería parcialmente desalojada el 30 de junio de 1995.

A principios del verano de 1993 un local situado en uno  de los bajos de un edificio, situado en la calle Ave María fue okupado por un grupo de jóvenes que tras acondicionar el lugar lo convirtieron en un bar y distribuidora de material alternativo en el que se hicieron pases de vídeos relacionados con la juventud. Este local, que fue bautizado como La A, tuvo una corta pero intensa vida, siendo desalojado a principios del mes de agosto de aquel mismo año por la Policía que se presentó en el lugar junto a la propietaria. Tras dejar un tiempo para que los y las okupas sacaran sus pertenencias cerraron y colocaron un cartel de traspaso.

Ave_Maria_12-a-1995En septiembre, también de 1993, un grupo de unas veinticinco personas okupó el nº12 de la calle de Ave María. La propiedad del inmueble pertenecía conjuntamente a la Comunidad Autónoma de Madrid, al Obispado y a una inmobiliaria de la que desconocemos el nombre.

Durante un año este edificio sirvió de vivienda a una treintena de jóvenes, aunque el número exacto es dificil de precisar debido tambiém al gran tránsito de personas que hubo.

En los bajos de este edificio se abrió un bar, el Cutrex, que abría los fines de semana y en el que se llegó a celebrar algún concierto de punk-rock.

Ave_Maria_12-c-1995Este edificio apareció varias veces en la prensa por incidentes que ocurrieron en su entorno, como el ataque que sufrió el 30 de enero de 1995 por parte de dos fascistas que intentaron quemarlo con cocteles molotov, o el intento de desalojo ilegal efectuado por la Policía en la madrugada del 17 de abril de 1994 que se saldó con el arresto ,también ilegal, de tres jóvenes, uno de ellos okupa.

También se produjeron otros incidentes con la policía. Según un informante, cierto día en que las cosas estaban un poco moviditas con la policía, los okupas se encontraban resistiendo en el interior del edificio, cuando “un secreta” (agente de policía camuflado) intentó entrar en él diciendo que era un periodista del diario “El País”, los y las jóvenes sospecharon y no le dejaron pasar, al cabo de un rato, se presentó otro periodista de dicho diario, que aseguraba que sólo él cubría esta noticia, el anterior era un impostor.

En septiembre de 1994, en medio de un fuerte dispositivo policial, una de las plantas del número 12 de la calle Ave María fue desalojada, permaneciendo el resto del edificio okupado. En 1995 ha sido desalojado en su totalidad y demolido.

Otros edificios okupados en la zona de Lavapiés fueron: Calle de Tres Peces nº12, edificio de apartamentos que, a pesar de estar sus obras casi terminadas, llevaba sin habitarse desde hacía varios años -no se había habitado nunca. Este edificio fue okupado por unas quince personas a mediados de mayo de 1994. Tras un juicio en el que se dictó la orden de desalojo, esta se efectuó a principios de octubre de 1994.

También en mayo de 1994 se ocupó el nº 17 de la calle del Olivar. En la calle de San Carlos tambíen hubo una okupación, así como en la calle de la Sombrerería donde se okupó un edificio en septiembre de 1994. Debido a las presiones de la propiedad, de la Policía, y del estado de deterioro del propio edificio este fue abandonado unos meses después, marchando gran parte de sus habitantes a otro edificio okupado en la zona de La Latina.

KASA OKUPADA DE EL CERRO – Leganés:

 Fue en esta localidad del sur de Madrid donde más tempranamente comenzó el fenómeno de okupación fuera de la capital – en noviembre de 1985 se okupó el número 6 de la calle del Alhelí, desde este momento el “fenómeno okupa” siguió desarrollándose en Leganés.

El día 19 de marzo de 1993 la Asamblea de Okupas de Leganés okupó una fábrica abandonada en uno de los polígonos industriales de esta localidad. La intención de los y las veintiseis jóvenes okupas era la de crear en este inmueble un centro de reunión autogestionado en el que se realizasen diversas actividades culturales y de interés social. Por orden del juez esta okupación fue desalojada meses más tarde.

Leganes-ElCerroEn julio de 1993, tras ser desalojados los y las okupas de la fábrica, estos y estas intentaron entrar nuevamente en otros inmuebles abandonados. Intentaron okupar tres casas, pero acabaron en fracaso. Finalmente, al cuarto intento, entraron en unas antiguas dependencias de un centro psiquiátrico, propiedad de la Comunidad Autónoma de Madrid, situado en la calle de Aragón s/n, que llevaba abandonado desde 1976.

Varios días pasaron los y las okupas realizando trabajos de desescombro y limpieza del edificio, para poder hacer de él su hogar y un centro social autogestionado, en el que pudieran desarrollar actividades y tratar temas de interés social.

A los pocos días de la okupación el conserje de las antiguas dependencias psiquiátricas demandó a los y las okupas por allanamiento de morada. En ese mismo mes de julio los y las okupas fueron a declarar al juzgado.

Las personas que okupaban la Kasa Okupada del Cerro, como así fue bautizado el inmueble, se entrevistaron con el director del hospital psiquiátrico, que les aconsejó legalizar cualquier tipo de asociación y que le hiciesen llegar los proyectos que pensaban poner en marcha, según nos cuentan los y las okupas.

También se entrevistaron con el Alcalde de Leganés, quien, según los y las okupas, les mostró su apoyo y aseguró que intercedería a su favor ante la propiedad.

Durante el tiempo en el que se mantuvo activa la okupación se realizaron numerosas actividades: Charlas, debates, pases de vídeo, horno de pan y de cerámica, taller de serigrafía, conciertos de música… También se habilitó gran número de estancias que albergaban un bar-distribuidora de material alternativo, locales de ensayo, comedor popular vegetariano, una sala de conciertos, locales de reunión, un huerto y viviendas.

DISTRITO DE CARABANCHEL (Matilde Hernández, La Fábrika de Oporto, Gallur, General Ricardos):

 En el distrito de Carabanchel la primera okupación se remonta al año 1990, momento en el que un grupo de jóvenes okupó el antiguo centro de Formación Profesional San Roque, en la calle Matilde Hernández nº 48. Aunque se intentó crear un Centro Social Autogestionado, el inmueble sólo alberga viviendas. Esta okupación ha sido una de las más longevas de la Comunidad Autónoma de Madrid y ha permanecido okupada por distintos grupos de personas hasta el año 2011.

OportoEn el verano de 1993 se okupó una fábrica de peletería abandonada en la plaza de Águeda Diez. Aquí un grupo de unos dieciocho okupas instalaron sus viviendas a la vez que destinaron los bajos del edificio como sala de conciertos de música punk-rock. Esta okupación fue más conocida como la Fábrika de Oporto. Aunque la dueña de la finca interpuso una demanda contra los y las okupas durante el invierno de 1994 estos no fueron desalojados hasta fechas posteriores.

En marzo de 1994 hubo una okupación en la calle de Gallur nº.417, aqui se pretendió crear un nuevo Centro Social Autogestionado, sin embargo esta iniciativa terminó en fracaso.

El uno de enero de 1994 se okupó un Ambulatorio abandonado de la Seguridad Social que se encontraba en la calle del General Ricardos nº.131. Por aquel entonces esta okupación se convirtió en una de las más grandes de Madrid. En este lugar encontraron vivienda 40 jóvenes. Un año después, en el invierno de 1995, el antiguo ambulatorio fue desalojado.

En la misma calle de General Ricardos, en el nº. 159, fue okupado por un breve periodo de tiempo el edificio que albergó el antiguo asilo de ancianos de la Fundación Goicoechea-Isusi.

CS KAMPAMENTO:

 CSO_Kampamento-c-1995El día 11 de febrero de 1994 fue okupado el colegio abandonado “Abraham Lincoln”, situado en la calle de Seseña nº 5, en el distrito de Latina. Esta okupación surgió de la necesidad que tenían diferentes grupos y asociaciones de jóvenes del barrio de Campamento de lugares donde reunirse y realizar actividades.

Tras una campaña informativa, que explicó al vecindario los motivos por los que había sido okupado el colegio abandonado y en la que se les invitaba a pasar por la okupación para dar su opinión y sugerencias, comenzaron las labores de restauración y acondicionamiento del inmueble.

Dentro de las dependencias del colegio Abraham Lincoln se crearon viviendas para quince jóvenes okupas, así como un Centro Social Autogestionado que sirvió para solucionar las necesidades de los y las jóvenes del barrio en lo que respecta al ámbito cultural y de reunión.

CSO_Kampamento-a-1995En este centro social, bautizado como Centro Social de Kampamento se realizaron talleres de serigrafía, charlas, debates, pases de vídeo, exposiciones de dibujo (como los de Rusmore), conciertos de música, reuniones de colectivos y asociaciones de jóvenes del barrio y la elaboración de una revista.

En el verano de 1994 la empresa propietaria del colegio, Sociedad Minimerca, interpuso en el juzgado una denuncia contra los y las okupas de la calle de Seseña nº 5. La sentencia judicial fue condenatoria, sin embargo no se hizo efectiva al no cumplir la propiedad con unos trámites que se le requirieron en el plazo de 15 días. Este retraso hizo que los y las okupas pudieran permanecer en el colegio durante unos meses más. Durante este plazo de tiempo el mayor enemigo de los y las okupas fue el Concejal Presidente del distrito de Latina, Sigfrido Herráez, quien, con su acérrima oposición a los y las okupantes, impidió que realizaran algunas de las actividades que tenían previstas en el centro social, como el 21 de octubre de 1994, día en el que el Concejal Presidente impidió que se celebrase un concierto por la Okupación en el colegio Abraham Lincoln. El señor Herráez fue la figura que mayor presión ejerció para que los y las okupas fueran desalojados y desalojadas.

El día 23 de enero de 1995, una vez que la propiedad del colegio hubo completado los trámites necesarios, la sentencia judicial condenatoria a los y las okupas se hizo efectiva, con lo cual el colegio podía ser desalojado en cualquier momento. La sentencia también condenaba a tres okupas a pagar treinta mil pesetas de multa por cambiar la cerradura de la entrada del colegio, y a pasar diez días bajo arresto domiciliario por causar daños al edificio, ya que se había pintado la fachada durante las obras de rehabilitación del edificio.

CSO_Kampamento-d-1995En respuesta a la sentencia judicial los y las okupas del Centro Social de Kampamento, conjuntamente con la Koordinadora de Kasas Okupadas de Madrid, convocaron una concentración el día 22 de marzo de 1995 frente a la Junta Municipal de Latina. Una centena de jóvenes se concentraron para protestar por el desalojo del centro social y por la política especulativa, que según estos y estas, se está ejerciendo en ese distrito. La CSO_Kampamento-e-1995concentración terminó con el resultado de cinco jóvenes detenidos, después de que el fuerte dispositivo policial desplegado cargara para disolver la concentración. Los jóvenes presentaron denuncias contra la policía por malos tratos. Varios antidisturbios fueron reconocidos por los jóvenes maltratados en una rueda de reconocimiento.

La noche del día 28 de marzo de 1995 se produjo un incendio en el interior del Centro Social, en circunstancias poco claras. Okupas y abogado hablan de un cortocircuito aunque la propiedad y parte del vecindario culpan de ello a los y las okupas.

El día 29 de marzo de 1995, también en medio de un fuerte dispositivo policial, el Centro Social de Kampamento fue desalojado. Tras desalojar a los y las jóvenes que resistieron pacíficamente, se procedió a su traslado a la Comisaría de Aluche. La policía justificó los arrestos por resistencia a la autoridad, pero el titular del juzgado de instrucción nº 38, Ramón Sáez Valcárcel, ordenó investigar la posible ilegalidad de la detención, pues no tuvo indicios de que la conducta de los y las okupas constituyera el citado delito.

El inmueble que ocupa el colegio de Abraham Lincoln quiere ser vendido por la Sociedad Minimerca, al mercado adyacente para construir una gran superficie comercial.

CSA MATEO MORRAL – Torrejón de Ardoz:

 En la madrugada del día 19 de marzo de 1994 un grupo de jóvenes de Torrejón de Ardoz okuparon un local abandonado en la calle de Roma nº 8, con la intención de crear allí un centro social autogestionado, al que se llamaría C.S.A. Mateo Morral. El Proyecto de centro social se vería frustrado una semana después cuando la okupación fue desalojada.

CSA HUERTAX – Móstoles:

 El 9 de marzo de 1992 seis personas okuparon un edificio vacío en la Av. de la Constitución. Pese a las presiones de la propiedad el edificio que constaba de quince pisos fue paulatinamente okupado hasta su totalidad.

CSOA HuertaxEn mayo de 1994 un grupo de jóvenes pertenecientes a un colectivo de Móstoles okuparon un edificio en la zona del Cuartel Huertas. En este inmueble, perteneciente a una inmobiliaria y que había sido expropiado por el Ayuntamiento para la remodelación urbanística de la zona, los y las jóvenes okupas abrieron el Centro Social Autogestionado Huertax.

A finales de 1994 los y las okupas recibieron la sentencia judicial que ordenaba el desalojo del inmueble okupado. El 14 de febrero de 1995 a las 11:00 hs de la mañana efectivos de la Policía Local de Móstoles y de la Unidad de Intervención Policial procedieron al desalojo de diez okupas que se encontraban dentro del inmueble. El desalojo fué tranquilo en el interior del edificio, los y las jóvenes okupas, que hicieron una resistencia pacífica, fueron puestos y puestas en libertad tras su identificación. En el exterior, la Policía cargó contra un grupo de simpatizantes de la okupación que se habían concentrado frente al edificio para demostrar su rechazo al desalojo.

El 29 de mayo de 1995 se celebró el juicio contra los y las okupas del Centro Social Huertax en el Juzgado de Instrucción nº 4 de Móstoles acusándoles de ocupación de vivienda y coacciones.

CSA LUCRECIA PÉREZ – Somosaguas:

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Lucha Autónoma Estudiantes. Foto: Juan Luis de la Rosa Municio (cc)

 A principios de Abril de 1994 la Asamblea Abierta de Estudiantes de Somosaguas okupó la antigua casa abandonada de los guardias cercana al campus universitario de Somosaguas, propiedad de la Universidad Complutense de Madrid. En este lugar tenía la intención de abrir un Centro Social Autogestionado que se llamara Lucrecia Pérez, en memoria de la inmigrante dominicana asesinada por un grupo de fascistas en la cercana discoteca abandonada “Four Rosses”.

El día 22 de abril se celebró una Junta de Gobierno de la Universidad, de carácter extraordinario, a la que asistió un representante de la asociación estudiantil ADE, vinculada al Partido Popular, el cual presionó para que el local okupado fuera desalojado, según cuentan los y las okupas. La resolución final de esta Junta fue la de derribar la antigua casa de guardias. El sábado 23 de abril, aprovechando que nadie se encontraba en el interior del inmueble, el Centro Social Lucrecia Pérez fue derribado.

Los y las jóvenes estudiantes que apoyaban la okupación realizaron una campaña de denuncia por el derribo del local, okupando finalmente dos aulas a las que se les quitaron los cerrojos para que no pudieran ser cerradas y así pudieran ser utilizadas por los y las estudiantes como lugares de reunión y de realización de actividades.

 CSO PACISA:

 Pacisa-Ronda_de_Atocha_35-1995El día 17 de junio de 1994, al termino de una manifestación en protesta por el desalojo del Centro Social Minuesa y en contra de la especulación, unas 1.500 personas se dirigieron a la antigua fábrica de material de precisión y galletas Pacisa S.A., en la Ronda de Atocha nº 35, que había sido okupada horas antes por un grupo de jóvenes con la intención de crear allí un nuevo centro social que sustituyera al de Minuesa. Aquella misma noche se celebró en el recién inaugurado Centro Social Autogestionado Pacisa una fiesta Pro-okupación. A lo largo del fin de semana y de toda la semana siguiente los y las okupas llevaron a cabo las tareas de limpieza y de rehabilitación del inmueble que en el momento de ser okupado se encontraba en un avanzado estado de deterioro.

La antigua fábrica PACISA fue adquirida, por sesenta y nueve millones de pesetas por el Instituto Nacional de Artes escénicas y de la Música (INAEM), del Ministerio de Cultura el día 31 de julio de 1986 a su antiguo propietario Federico Bonet S.A.

En abril de 1987 la Asamblea de Okupas de Madrid okupó la fábrica abandonada, en la que tan solo se había celebrado una fiesta de Nochevieja y una obra de teatro desde que el INAEM había adquirido el inmueble. Los y las okupas querían crear allí una universidad polpular, esta okupación duró tan solo cinco días (Ver Ronda de Atocha).

En 1987, tras la okupación, el INAEM presentó un proyecto para crear en la finca, de 7.068 metros cuadrados de superficie edificada, un centro de producciones teatrales. En 1990 también el INAEM planteó crear allí el futuro Teatro Nacional, sin embargo ninguna de las propuestas fue llevada a la práctica. Después de representarse La Orestiada de Esquilo en 1990 el inmueble quedó abandonado hasta el día 17 de junio de 1994, día en el que se volvió a okupar.

Durante el mes que permaneció abierto el Centro Social Pacisa se crearon diferentes comisiones de trabajo para rehabilitar el edificio, así como para crear las diferentes actividades que iban a ser ofrecidas al barrio. Algunas de las actividades que se propusieron fueron: cine de verano; clases de albañilería, mecánica, teatro y malabares; conciertos de música; charlas; debates y exposiciones. También se crearon una serie de locales abiertos a todo el público: gimnasio, bar, comedor, locales de reunión, un huerto etc. Los y las okupas llegaron a elaborar un proyecto de rehabilitación del inmueble, que llevarían a cabo a cambio de que el INAEM les permitiera autogestionar el centro.

Sólo una parte de la finca está declarada en ruína, un bloque de seis plantas situado al fondo del patio principal. Sobre el resto del edificio no hay expediente de ruína. El edificio está protegido con el Nivel 1 (Respeto para las fachadas y volúmenes) por tratarse de un edificio insólito de Madrid.

A petición del INAEM el juzgado nº 13 de Madrid dictó la orden de desalojo de la fábrica okupada. El desalojo se produjo la mañana del día 13 de julio de 1994, cuando cuarenta y cinco policías nacionales desalojaron a una decena de okupas que se encontraban en ese momento dentro del edificio. El desalojo transcurrió sin incidentes. Los y las okupas afirmaron que el desalojo había sido ilegal, ya que el día 8 de ese mismo mes habían presentado en el Juzgado nº 13 de Plaza de Castilla un escrito de autoinculpación firmado por treinta personas, que antes del desalojo deberían haber sido llamadas a declarar.

Como protesta al desalojo los y las okupas se manifestaron el  día 21 de julio frente al Teatro María Guerrero, lugar donde se realizaron algunas pintadas que decían cosas como: “El INAEM desaloja la kultura popular”.

Pacisa-ElMundo-26-10-94El día 25 de octubre de 1994 se debió celebrar el juicio contra diez de los y las okupas de Pacisa, sin embargo este no se llegó a realizar ya que el INAEM, denunciante, retiró los cargos de coacción a la propiedad que habían interpuesto contra los y las jóvenes okupas.

Tras el desalojo de Pacisa los y las okupas se trasladaron a un almacen abandonado en la calle de Bernardino Obregón nº 15-17 con el fin de crear nuevamente un Centro Social en la zona de Embajadores.

CSO INTIFADA:

 Tras el desalojo de la antigua fábrica Pacisa, los y las okupas trasladaron sus proyectos a la vecina calle de Bernardino Obregón nº 15-17, donde okuparon un almacen abandonado.

El inmueble pertenecía a dos propietarios que, desde hacía más de veinte años, lo tenían arrendado, con una renta antigua a Galerías Preciados. Aunque Galerías Preciados afirmó que el almacén estaba siendo utilizado como almacén secundario para guardar elementos de decoración, okupas y vecinos afirmaron que el local estaba abandonado desde hacía más de una década.

Galerías presentó denuncia en la comisaría de Arganzuela, en la Junta Municipal de Distrito y en el Juzgado.

El local fue okupado a finales de julio de 1994 por una decena de personas. Se limpió y habilitó para crear en él un centro social, aunque tampoco se descartó la posibilidad de acondicionar una de las plantas del edificio para crear viviendas para gente sin recursos y sin hogar. Tras las obras de acondicionamiento fue abierto el Centro Social Autogestionado Intifada, como había sido bautizada esta okupación. A la entrada de este centro se podía leer: “Mientras exista pobreza no respetaremos la Propiedad Privada”, “Deretxo a tetxo”.

Intifada-conciertoEn el centro social se dieron clases de fotografía, vídeo, malabares, pintura, cerámica y teatro. También se hicieron pases de vídeo, exposiciones y conciertos de música. También se ofrecían locales de reunión para grupos de jóvenes y asociaciones, un bar, una terraza de verano, un comedor popular y una pista de monopatín, también se proyectó abrir una consulta de homeopatía y se pretendía elaborar una revista.

Todo este proyecto se vio truncado en  día 18 de octubre de 1994, cuando a las 9:30 horas medio centenar de policías procedieron al desalojo del inmueble, en ese momento sólo se encontraba una persona en su interior.

CSO SIENA:

 El día 11 de noviembre de 1994 un grupo de okupas, pertenecientes a dos colectivos del barrio de Quintana, okuparon una antigua vaquería situada en el nº 40 de la calle de Siena. Tras la visita de la Policía Municipal los y las okupas comenzaron con las tareas de limpieza y habilitación del local.

El día 3 de diciembre se inauguró el Centro Social Siena, en el que, durante sus cuatro meses de vida, se celebraron representaciones teatrales, exposiciones de fotografía, fiestas, charlas, debates, reuniones etc.

El propietario de la vaquería, la empresa Liber 2.000 -según los y las okupas-, interpuso una denuncia contra el grupo de okupas que fue archivada por el juzgado. Sin embargo, aprovechando que tenía una licencia de derribo expedida por el Ayuntamiento, el día 6 de marzo, cuando no se encontraba nadie dentro del edificio, se procedió al derribo de este. Aunque algunas personas vinculadas al Centro Social, enteradas del derribo, pidieron que se las dejase entrar en la vaquería para sacar sus pertenéncias, su petición fue denegada. Razón por la cual presentaron una denuncia contra el propietario por coacciones y derribo ilegal.

PISCINAS MUNICIPALES – Coslada:

 A finales de 1994 fue okupada una antigua cafetería de las Piscinas Municipales de Coslada, en este local residió un grupo de okupas hasta que fueron desalojados y desalojadas el 17 de enero de 1995. Según nos cuentan las personas implicadas en la okupación, el desalojo se produjo a las 10:30 horas por dos agentes de la Policía Municipal, quienes, de una manera violenta y sin ninguna orden judicial, procedieron al desalojo de la okupación, que iba a ser derribada. Los y las okupas intentaron llegar a un acuerdo con la Policía para que les dieran unas horas antes de derribar el edificio para sacar sus pertenencias, ya que no habían recibido un aviso previo sobre el derribo. Ante la negativa de los agentes municipales a dar tal plazo, los y las okupas decidieron protestar haciendo una sentada, razón por la qe fueron desalojados en pocos minutos con gran violencia.

Cuatro jóvenes de Coslada intentaron hablar con el Alcalde, que no se encontraba en esos momentos en el Ayuntamiento, por lo que fueron recibidos por el Jefe de Seguridad y por un concejal, quienes, tras un rato de diálogo, también se negaron a retrasar el derribo. Mientras tanto un grupo de unos cuarenta jóvenes partidarios de la okupación se concentraron frente a la antigua cafetería okupada para protestar por el desalojo y derribo del local.

Al medio día, cuando el número de concentrados disminuyó, se procedió al derribo del edificio. Por la noche la protesta fue trasladada a la Comisaría de la Policía Nacional de Coslada. Durante esta jornada de protesta fueron detenidas cinco personas partidarias de la okupación, a las que el juez liberaría un día después en espera de juicio.

En los días posteriores al desalojo y a las detenciones se convocaron diferentes actos de protesta, como la cacerolada del día 20 de enero.

El 22 de enero los y las okupas convocaron una reunión en la que informaron de la intimidación a la que estaban siendo sometidos y sometidas por diferentes agentes de policía de la localidad.

OTRAS OKUPACIONES EN LA COMUNIDAD DE MADRID (Primera mitad de los 90):

Otras de las okupaciones que existieron durante el período del 91 al 94 fueron la de la calle de Valderribas en Vallecas, okupación utilizada como viviendas y que fue desalojada el día 19 de abril de 1992.

También en la zona del Puente de Vallecas se encontraban las viviendas okupadas de la calle de California, todavía continua alguna de estas, gracias a la resolución de un juez, quien frente a la denuncia de un propietario primó en el juicio el derecho a la vivienda sobre el de propiedad, al no ser esta utilizada.

El el barrio de la Elipa se localizaba una okupación, en la calle de Luis Piernas nº 24, lugar donde vivió un grupo de jóvenes okupas en una casa de dos plantas.

En las calles del Ángel y de San Isidro Labrador, en el barrio de La Latina existieron  otras dos okupaciones, la primera, una corrala okupada por parte de los y las okupantes de Sombrerería, y la segunda es un edificio okupado por parte de las personas que okuparon en Ave María nº 12.

En la localidad de Pinto se okupó un edificio, el 29 de enero de 1995, con el objetivo de hacer en él un Centro Social cuyo nombre sería Pueblo Libre. El edificio se encontraba situado en la calle de Las Monjas nº7.

En la vía de servicio de Las Rozas a Las Matas, Carretera de La Coruña Km.2., un grupo de jóvenes okupó un edificio en el mes de julio de 1995. Tras casi un año viviendo allí, en junio de 1996 fueron desalojados por la Guardia Civil. Aunque la intención de los jóvenes era crear un Ateneo Libertario en el edificio, no les dió tiempo de llevarlo a cabo por causa del desalojo.

A finales de 1994, el número de casas okupadas en la Comunidad de Madrid superaba la treintena, encontrándose la mayor parte de ellas en la capital.

SEGUNDA MITAD DE LOS 90

Aumento, consolidación y diversificación

Durante la segunda mitad de los 90 se produce el aumento, consolidación y diversificación del movimiento autónomo madrileño, que tiene su reflejo en el fenómeno de la okupación de viviendas y centros sociales.

Entre los distintos actores, dentro del ámbito de la autonomía, que operan durante este periodo de tiempo, se encontraban, entre otros, la Coordinadora de Colectivos Lucha Autónoma, la Coordinadora Antifascista de Madrid, y aquellas personas o colectivos que pueden ser identificados como de la “autonomía difusa”.  También cabe destacar la participación dentro del movimiento autónomo del sindicato anarcosindicalista Solidaridad Obrera, grupos de mujeres feministas vinculadas al proyecto de la Eskalera de Karakola, y colectivos y personas que fueron derivando hacia posturas insurreccionalistas.

la2En lo que se refiere específicamente a la okupación, los colectivos de barrios coordinados en Lucha Autónoma, fomentaron la okupación de inmuebles para la creación de Centros Sociales Autogestionados, cuya función sería la de potenciar el trabajo político y cultural en los barrios, a través de la participación activa del vecindario junto a los y las activistas. Por otro lado, la autonomía difusa proponía la okupación de inmuebles, no sólo como una herramienta de transformación social, sino también como una forma o alternativa de vida en sí misma (vivir insumiso). Lavapiéx 15 sería, en este periodo de tiempo, una de las primeras okupaciones que plantea esta visión, pudiendo apreciarse su continuación en otras okupaciones como la de El Laboratorio.

La manera en cómo organizarse y/o relacionarse y la postura a tomar frente a las instituciones, fueron también, dos de las cuestiones que mayor polémica, división y distanciamiento produjeron entre estas dos visiones de entender la okupación. Así por ejemplo, Lucha Autónoma se organizaba de manera asamblearia, en asambleas formales en las que participaban todas y todos los miembros del colectivo (o por lo menos eso era lo que se pretendía) y en las que se acordaban las decisiones que marcaban los lineamientos y los  trabajos a realizar por el colectivo. Por su parte, la “autonomía difusa” presentaba ciertas reticencias a las formas tradicionales de organización y toma de decisiones a través de las asambleas, argumentando la validez de la toma de decisiones sobre la marcha y de forma informal.

En lo referente a la postura a mantener frente al Estado y sus instituciones, Lucha Autónoma mantuvo un posicionamiento de confrontación, denuncia y no negociación. Esta postura derivó en la criminalización y represión contra los y las  integrantes de los colectivos autónomos. Represión dirigida desde las instituciones y favorecida a través de algunos medios de comunicación que se prestaban a labores de difamación y criminalización del movimiento. En lo referente a la okupación, se plasmó en lo que se puede calificar como un círculo vicioso o blucle consistente en okupaciones sucedidas de desalojos, desalojos sucedidos de disturbios, disturbios sucedidos de nuevas okupaciones, okupaciones sucedidas de desalojos, etc.

Frente a esta situación, las personas integrantes del Centro Social Okupado El Laboratorio (personas provenientes de los Centros Sociales desalojados David Castilla, La Guindalera y Lavapiéx 15, además de miembros desencantados de partidos  políticos tradicionales de corte radical como la Liga Comunista Revolucionaria, LCR, o el Movimiento Comunista, MC) plantearon la necesidad de negociar con las instituciones para intentar acabar con la dinámica de okupaciones y desalojos existente, y así propiciar el desarrollo de procesos a más largo plazo en inmuebles negociados y cedidos por las instituciones. Este posicionamiento (aunque no era nuevo, ya que también estuvo presente en las primeras okupaciones de los años 80 y fue defendido en la primera mitad de los 90 por un sector de Minuesa) provocó las críticas y el distanciamiento de los colectivos autónomos y okupaciones más antagonistas.

eskalera-abc-09-03-04Aunque El Laboratorio no consiguió resultados de las negociaciones iniciadas con el Ayuntamiento, sí lo obtuvieron otras okupaciones como las de la Eskalera de Karakola o el Centro Social Seco.

Por último, destacar que además de las okupaciones realizadas por los colectivos o grupos arriba mencionados, durante la segunda mitad de los 90 se realizaron otras okupaciones de inmuebles protagonizadas por nuevos actores que entraban en escena: Por ejemplo, caben destacar las okupaciones realizadas por mujeres y para mujeres, que bajo una perspectiva feminista pretendían experimentar en los espacios okupados, otras formas de relación entre mujeres. Es la Eskalera de Karakola la okupación más emblemática y que mejor representa esta veritiente. También, organizaciones políticas tradicionales y partidistas como la Unión de Juventudes Comunistas de España, UJCE (organización juvenil del Partido Comunista de España, PCE), okuparon espacios para constituir Centros Sociales. La Nave Roja y la Seta Roja sería ejemplos de esto. Para finalizar, okupaciones como Laldea de Leganés, concentraban en un mismo espacio a militantes de un amplio espectro: agrupaciones de partidos políticos y sindicatos como el Colectivo de Jóvenes Comunistas, CJC (organización juvenil del Partido Comunista de los Pueblos de España, PCPE) o el Sindicato de Estudiantes; colectivos autónomos y anarquistas; y organizaciones como la Asociación Ecologista  en Defensa de la Naturaleza, AEDENAT (organización de la que derivó Ecologistas en Acción).

Para profundizar más sobre la Coordinadora de Colectivos Lucha Autónomo y el movimiento autónomo madrileño, consultar los libros de Gonzalo Wihelmi:  Lucha Autónoma. Una visión de la Coordinadora de Colectivos (1990-1997) y Armarse sobre las ruinas. Historia del movimiento autónomo en Madrid (1985-1999). Sobre el posicionamiento de negociación con las instituciones, leer el texto de Jacobo Rivero: Reflexiones sobre los centros sociales desde una práctica autónoma. En el texto del Colectivo de Resistencia Antiautoritaria, KRA (perteneciente a la coordinadora Lucha Autónoma): “Nuestra Opinión”, se puede leer una crítica a la estrategia de negociación. Para más información, consultar los libros y textos recogidos en la sección Otros documentos.

Criminalización y represión 

Este periodo viene marcado por el incremento de la actividad criminalizadora y represiva ejercida contra el movimiento de okupación. La entrada en vigor del nuevo código penal (Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre), penalizaba la acción de okupar un inmueble al ser considerado como delito penal de usurpación. Asimismo, desde algunas instituciones y distintos medios de comunicación masiva, se señalaba y montajecriminalizaba a las okupaciones con terorías conspirativas en las que se relacionaba al “entorno okupa” con la atribución de distintos actos violentos y supuestas relaciones con organizaciones armadas.

Este clima criminalizador y represivo propició que durante este periodo aumentara el número de desalojos, la violencia en el transcurso de estos, los encarcelamientos y los casos documentados de maltratos ocasionados a los y las okupas por parte de las fuerzas policiales.

Esta situación fue denunciada tanto por el propio movimiento de okupación, como por distintas organizaciones sociales y de derechos humanos.

Sin embargo, lejos de debilitarse el movimiento, y de abandonarse la práctica de la okupación como medio político de transformación, el número de Centros Sociales y de viviendas okupas fue en aumento, fortaleciéndose y desarrollandose con nuevas propuestas y experiencias.

CSO LA GUINDALERA:

En enero de 1996 fue okupada una nave industrial en la calle Marqués de Ahumada nº7, en el barrio de la Guindalera.

guindalera2Este espacio fue habilitado para funcionar como Centro Social, cubriendo la falta de espacios okupados que había en aquel momento a consecuencia de los desalojos. En el CSO La Guindalera se realizaron numerosas actividades alternativas a las ofrecidas por las instituciones como: talleres de pintura, masaje, cerámica, reciclado de papel, telares; exposiciones, charlas, coloquios, representaciones de obras teatrales y proyecciones de cine. También , existía una biblioteca y se realizaron numeros y multitudinarios conciertos musicales  que sirvieron como fuente de financiación al propio Centro Social y a numerosos colectivos político y sociales.

En el centro social, además de la asamblea del propio centro, se reunían otros colectivos políticos.

guindalera3El 10 de marzo de 1997, después de 420 días de okupación, fue desalojado el CSO La Guindalera. Un centenar de personas se encerraron en el interior del edificio y ofrecieron resistencia pacífica con el fin de dificultar el desalojo. El desalojo se produjo en medio de un enorme dispositivo policial en el que se utilizó material antidisturbio y fueron detenidas alrededor de 165 personas. Durante todo el día, en los alrededores del Centro Social se produjeron enfrentamientos con la policía y numerosos actos de sabotaje.

guindalera8Un día después del desalojo fueron detenidas 10 personas más que formaban parte de un grupo de manifestantes que se concentró frente a la comisaría de Moratalaz. Diversas concentraciones se realizaron en las distintas comisarias y juzgados en las que se encontaban las personas detenidas. Después de más de 60 horas de detención, la totalidad de los y  las detenidas fueron puestas en libertad con cargos. Cinco días después del desalojo, el 15 de marzo, se realizó una manifestación no autorizada en favor de las okupaciones a la que asistieron más de 5000 personas.

El 3 de octubre de 2003 se celebró el juicio a 61 personas acusadas de desordenes públicos, daños, atentado contra la autoridad y lesiones. A las puertas del juzgado se concentró un grupo de personas que manifestaron su apoyo a los y las enjuiciadas.

LAVAPIÉX 15:

En abril de 1996 es okupado un edificio en la calle Lavapiés nº15. El edificio que permanecía deshabitado desde hací 4 años fue utilizado por los okupantes como centro social y viviendas.

El Centro Social albergo distintas actividades como reuniones de distintos colectivos, talleres y un bar comedor vegetariano localizado en el restaurante de la planta baja. Además hubo un espacio diferenciado y exclusivo para mujeres.

lavapiex15Lavapiex 15 propició un nuevo método de organización que se diferenciaba del de anteriores centros sociales, cuestionándose las estructuras formales de toma de decisiones por medio de las asambleas, por métodos más informales como la toma de decisiones sobre la marcha. También se planteó la okupación como una experiencia de vivencia personal, distanciándose de determinadas señas de identidad asumidas hasta aquel entonces por el movimiento okupa.

 El desalojo del edificio, que contó con un  despliegue policial de cien efectivos de la Policía Nacional y un helicóptero, se produjo el 8 de octubre de 1996. Las 10 personas que okupaban el edificio simularon permanecer en su interior durante el desalojo, aunque en la realidad escaparon por los tejados. Se rompía así con la práctica habitual de resistir en el interior de los edificios okupados durante su desalojo.

LALDEA – Leganés:

El 1 de mayo de 1996 fueron okupados los antiguos juzgados de Leganés, situados en la calle de San Nicasio s/n. El inmueble, de dos plantas y alrededor de 1000 metros cuadrados de superficie, llevaba varios años abandonado.

La okupación fue el resultado de más de un año de reuniones y preparativos realizados por diversos colectivos sociales anticapitalistas de Leganés. Estos, reivindicaban la necesidad de espacios donde poder reunirse los colectivos y desarrollar actividades de forma autogestionada.

Tras los trabajos de limpieza y acondicionamiento del edifico se inauguró el Centro Social Okupado de Laldea.

Alrededor de 70 colectivos presentaron sus proyectos en el centro. En el tuvieron sus locales diversos colectivos culturales y de izquierda como: la Asociación Ecologista  en Defensa de la Naturaleza (AEDENAT), el Colectivo de Jóvenes Comunistas (CJC), el Sindicato de Estudiantes, el Kolectivo Anarkista de Leganés (KAL), la Asociación de Cine Colin Mckenzie o el Club de Rol Akí ké Paxa.

Entre las distintas actividades y espacios que se podían encontrar en Laldea estaban: exposiciones, conciertos de cámara, teatro, juegos de rol, biblioteca, sala de estudio y diversos talleres (fotografía, danza, literatura, poesía, cine, guitarra, malabares, etc.).

Laldea contó con el apoyo del Ayuntamiento, en poder de el PSOE e IU, que se comprometió a pedir la cesión del edificio a la administración central, propietaria del inmueble. La administración central no sólo no resolvió sobre la petición de cesión del Ayuntamiento de Leganés, sino que pidió el desalojo de los y las okupas.

Laldea recibió varias ordenes de desalojo emitidas por la propiedad del edificio, el Ministerio del Interior, que fueron rechazadas por los propios Juzgados de Leganés por defectos de forma. Finalmente, el 18 de diciembre de 1997, por orden judicial, fueron desalojados los antiguos juzgados y sus puertas tapiadas.

ESKALERA DE KARAKOLA:

Eskalera de Karakola

En noviembre de 1996 fue okupado un  antiguo edificio en el nº40 de la calle de Embajadores (esquina con la calle Rodas), que funcionó en el pasado como panadería. El edificio fue okupado por un grupo de mujeres proveniente del espacio feminista existente en el desalojado centro social de Lavapiéx 15. Las okupantes crearon la Asociación Cultural Feminista La Eskalera de Karakola (EKKA), dando el mismo nombre, Eskalera de Karakola, al nuevo centro social okupado por y para mujeres.

La Eskalera de Karacola albergó distintas iniciativas y actividades feministas, como debates, campañas y acciones sobre la violencia de género o la precariedad laboral femenina, entre otras muchas. Junto con mujeres inmigrantes, en 1998 se realizó el taller “Encuentro y Contraste”. Un año después se hizo el “Taller de herramientas contra el racismo”, que se impartió en varias asociaciones de vecinos, colegios e institutos.

En 1999 la Eskalera de Karakola organizó un Campo Internacional de Trabajo con el fin de reahabilitar el edificio okupado. Las mujeres que participaron en las tareas de rehabilitación fueron formadas y asesoradas por aparejadoras y arquitectas. Las participantes se alojaron en el edificio, también okupado por mujeres el 14 de noviembre del año anterior, de la calle Fray Ceferino González nº4, la antigua fábrica de lonas “Hijos de Deogracias”. Este edificio permaneció okupado, como vivendas y pequeño centro social, hasta su desalojo en octubre del año 2000. Anteriormente, el mismo inmueble había sido también okupado en 1996, sin embargo la policía lo desalojó a las pocas horas de su okupación.

 En La Eskalera Karakola hubo un bar, un comedor vegetariano y una tetería que sirvió como lugar de reunión y encuentro, y para autofinanciar el centro social.

karakolaEn mayo de 2005 La Eskalera de Karakola fue desalojada por agentes del cuerpo de Policía Nacional. No obstante, el proyecto feminista pudo seguir desarrollándose en unos locales cedidos en el nº40 de la misma calle de Embajadores: la Casa Pública de Mujeres La Eskalera Karakola.

CSO EL LABORATORIO I y II:

El 19 de abril de 1997 es okupada una antigua escuela veterinaria situada en la calle de Embajadores nº68. En la okupación participaron personas integrantes de los recientes centros sociales desalojados: David Castilla, La Guindalera y Lavapiéx 15.

labo1En el espacio okupado, de grandes dimensiones, se realizaron numerosas actividades en las que participaron cientos de personas. También sirvió de vivienda permanente para al menos 50 personas. Además, en el edificio se habilitó una vivienda para personas que estuvieran de forma temporal, una vivienda sólo para mujeres y otra vivienda en la que vivían un grupo de marroquíes que habitaban allí desde antes de la okupación.

Algunas de las actividades que se desarrollaron en el Centro Social fueron: El Segundo Encuentro por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, en el verano de 1997, y  las Jornadas por la despenalización de la okupación en 1998. Fueron también numerosos los conciertos musicales organizados por el Centro Social o por otros colectivos políticos y sociales, sesiones de teatro y proyecciones de cine. Entre las actividades permanentes que ofrecía el Centro Social estaban: una tienda de segunda mano,  una biblioteca, un bar cooperativa, una info-cafetería, un comedor popular, un espacio infantil, una cooperativa de consumo, una distribuidora alternativa y un área telemática. Además, se ofrecieron diversos talleres como los de autodefensa para mujeres, solfeo, txalaparta, serigrafía, idiomas, danza y expresión corporal, etc.

El CSO Laboratorio planteó la necesidad de lograr espacios cedidos, a través de la negociación con el Ayuntamiento, para romper con la dinámica de desalojos que acababan u obstaculizaban el desarrollo de los proyectos que se venián realizando en los Centros Sociales. Para ello favoreció un espacio de encuentro abierto a simpatizantes del Centro Social y otras okupaciones para debatir y dar forma a la estrategia propuesta.

La negociación con el Ayuntamiento originó la crítica y distanciamiento de un sector determinado dentro del movimiento de okupación más cercano a posicionamientos libertarios e insurreccionalistas contrarios a la negociación, pudiéndose hablar de una fractura dentro del movimiento autónomo y de okupaciones en Madrid.

El CSO Laboratorio fue desalojado el día 22 de diciembre de 1998. Mismo día en el que se procedió a la demolición del edificio

desalojo03El día 6 de enero de 1999 fue okupado un edificio deshabitado en la Plaza de Cabestreros. En él se instaló el segundo CSO El Laboratorio (reokupado en el año 2013 por el CSOA La Quimera de Lavapiés).

La actividad del segundo Laboratorio fue más reducida que la de su predecesor, utilizándose el edificio principalmente para viviendas. En el primer piso hubo un bar, salas para reuniones y un área telemática. En distintas ocasiones se utilizó la plaza de Cabestreros como espacio donde realizar diversas actividades.

Entre las actividades que se realizaron en el centro hubo diversas charlas, presentaciones y coloquios en las que participaron entre otros: la Confederación General del Trabajo (CGT), Ecologistas en Acción, el Centro de Asesoría y Estudios Sociales (CAES), la Asociación Contra la Tortura, el politólogo Carlos Taibo, etc.

Además, se realizaron otras actividades como conciertos musicales, fiestas, proyecciones de cine, encuentros de mujeres, grupo de investigación participante sobre Lavapiés, y talleres de Tai-Chi, danza y revelado fotográfico.

mani02Tras otro periodo de negociaciones frustradas con la propiedad del edificio, esta vez de titularidad privada, el desalojo del edificio se realizó el 28 de agosto de 2001.

Con posterioridad se okuparon dos edifcios más para dar cabida al proyecto del Laboratorio: El Laboratorio 3, en la calle Amparo 103 (años 2002-2003) y el Laboratorio 4, en la calle Ministriles (año 2003).

Más documentación sobre el Centro Social El Laboratorio en el archivo web “Hacer Laboratorio” [https://www.hacerlaboratorio.net/]

NAVALQUEJIGO – El Escorial:

En 1997, un grupo de personas okupa los restos de un antiguo pueblo de origen medieval, Navalquejigo, a tan sólo 13 kilómetros de la localidad de El Escorial.

Los y las nuevas habitantes de Navalquejigo realizaron labores de reconstrucción y rehabilitación de las casas abandonadas, utilizando éstas como viviendas. Durante un tiempo, también se realizaron conciertos musicales y otros eventos en una nave que fue habilitada.

3542998354_f9f67b5631_bComo dato particular, en el poblado de Navalquejigo hay una iglesia medieval del S. XIII que, en el 2006,  fue declarada Bien de Interés Cultural.

Las personas y el número de éstas que han ido pasando y viviendo en el pueblo ha ido cambiando a lo largo de los años. Para el año 2007, fecha en la que se desaloja el pueblo, se calcula que vivían en él alrededor de una veintena de personas.

navalquejigoA finales del mes de febrero de 2007, un dispositivo de cien efectivos de la Guardia Civil procedieron a desalojar Navalquejigo, dando efecto a la orden de desalojo dictada por el Juzgado nº1 de San Lorenzo de El Escorial. Doce personas de las que se encontraban en esos momentos en el pueblo okupado, fueron detenidas y trasladadas al puesto de la Guardia Civil en San Lorenzo de El Escorial. Después de prestar declaración, las personas detenidas fueron puestas a disposición judicial.

Tras el desalojo, las casas okupadas del pueblo fueron precintadas por orden judicial.

desalojoUn año después, tras un proceso judicial, la Audiencia de Madrid dictó sentencia a favor de los y las okupas, y en contra de la decisión tomada por el Juzgado nº1 de San Lorenzo de El Escorial, dejando sin efecto la sentencia de éste. La Audiencia de Madrid argumentó en su sentencia que existía falta de legitimidad por parte del denunciante al no ser el propietario de los terrenos donde se ubica el poblado de Navalquejigo. Además, el proceso se tenía que haber llevado por la vía civil y no por la penal, ya que la denuncia no fue por usurpación, sino por el estado ruinoso de las casas.

Con esta nueva resolución judicial, las personas que okupaban Navalquejigo puedieron retornar a sus hogares.

CSL ANTRACITA:

Nave okupada en la antigua zona industrial del barrio de Legazpi en el año 1997 por el colectivo Arganzuela Resiste.

antracita-cartel10En este espacio, al que se dio el nombre de Centro Social Libertario Antracita, se realizaron diversas actividades como reuniones de colectivos políticos y sociales, charlas, debates, exposiciones, proyección de cine, jornadas contra la represión, conciertos y actividades lúdicas.

El edificio, ubicado en la calle Antracita nº18, estaba constituido por una nave central de grandes dimensiones donde se realizaban actividades más multitudinarias como los conciertos, una zona destinada a bar y lugar de reunión para actividades más pequeñas, y una zona de cuartos que servía para las reuniones del centro social y otros colectivos.

Tras unos meses de funcionamiento la asamblea de okupantes del centro se disolvió, entregándose la llaves a otros colectivos que durante un tiempo utilizaron el espacio para conseguir fondos destinados a distintas luchas sociales a través de la realización de conciertos. El Sindicato de Oficios Varios de Solidaridad Obrera hizo una propuesta dirigida a otras organizaciones libertarias y autónomas para gestionar el espacio de forma colectiva. Finalmente el espacio okupado fue abandonado por los colectivos que lo gestionaban y el lugar fue ocupado hasta su demolición por personas sin techo.

Algunas de las personas que formaban parte de la Asamblea de Antracita, en agosto de 1997, okuparon un edificio para viviendas en la calle Barrafón nº15, cerca del Paseo de Extemadura. El 3 de abril de 1998, tuvo lugar una manifestación en contra del desalojo de este edificio, decretado por la jueza que instruyó el caso para realizarse a partir del 1º de abril. Alrededor de un centenar de personas, que partieron de la salida del metro Alto de Extremadura, se manifestaron por el Paseo de Extremadura después de la lectura de un comunicado de los y las okupas de Barrafón.

El 12 de noviembre se produjo el desalojo. El interior del edificio se encontraba vacío ya que los okupantes habían decidido marcharse la noche anterior por miedo a las agresiones que puedieran sufrir por parte de la policía. El edificio fue finalmente tapiado.

CASA POPULAR DE MARAVILLAS:

En diciembre de 1997, el Kolectivo Malasaña okupa un edifico en la calle Valverde, al que dan el nombre de Casa Popular de Maravillas.

En este centro social de corta duración se realizaron algunas actividades abiertas al barrio.

El día 18 de marzo hubo un primer intento de desalojo del Centro Social. Tras permanecer por unas horas frente al edificio la comisión judicial encargada de supervisar el dealojo y varias dotaciones de las policías Nacional y Municipal, se retiraron sin proceder al desalojo ni identificar a las personas que se encontraban en el interior del edifico. Ese mismo día se realizaron distintos actos de sabotaje en el barrio de Malasaña en protesta por la orden de desalojo de la CP de Maravillas.

maravillas1 El 20 de marzo se realizó una manifestación en apoyo de la okupación y en contra del desalojo de la CP de Maravillas a la que acudieron alrededor de 400 personas. Para esta ocasión, hubo un importante despliegue policial (20 furgonetas y 12 motocicletas de la Unidad de Intervención Policial), que terminó en violentos disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y policía en el barrio de Malasaña. Se realizaron 57 detenciones, de las cuales 4 personas fueron puestas en libertad esas misma noche por ser menores, y tres fueron enviadas a la prisión de Valdemoro acusaba de atentado contra la autoridad, desordenes y daños.

El día 22 hubo una concentración de apoyo a las personas detenidas frente a los Juzgados de Plaza Castilla, lugar donde fueron agrupados todos los y las detenidas después de pasar por distintas comisarías como las de la calle Luna y Moratalaz. La Asociación Contra la Tortura  presentó una querella por la actuación de la policía y las condiciones de las personas detenidas en comisaría. Asimismo se denunció que algunas de las personas detenidas no habían participado en la manifestación ni en los enfrentamientos con la policía. En este sentido, varios hosteleros del barrio de Malasaña hicieron público un comunicado en el que se denunciaba la violencia policial ejercida en la noche en la que se produjeron los disturbios. Señalaban en el comunicado, que agentes de la Policía Nacional entraron en los bares de forma violenta deteniendo arbitrariamente a clientes y algún empleado, que no habían participado de la manifestación pro-okupación. Convocantes de la manifestación emitieron también un comunicado en el que se decía que la manifestación había transcurrido pacificamente hasta que la policía cargo contra ella sin previo aviso. Según este comunicado desde antes de comenzar la manifestación hubo distintos actos de provocación realizados por la policía, como intentos de detención, cacheos e identificaciones arbitrarias, por lo que se deducía una intención planeada por parte de las autoridades de reventar la manifestación y de realizar el mayor número de detenciones posibles.

El día 26, distintas organizaciones de derechos humanos y representantes del movimiento de okupación y de las personas detenidas hicieron una rueda de prensa para denunciar la campaña de criminalización y represión que desde la Delegación de Gobierno se estaba maravillas4ejerciendo contra el movimiento okupa. Entre los y las convocantes estaban la organización Lucha Autónoma, la Asociación Contra la Tortura, la Asociación Libre de Abogados y La Asociación de Padres y Madres de la Guinda. Un representante del movimiento de okupación, con el rostro tapado con una careta por tratarse de un movimiento colectivo que no tiene un sólo rostro, leyó un comunicado en el que se exigía la libertad de las personas detenidas, la dimisión del delegado del gobierno como responsable de la jornada de violencia que se vivió el día 20, la investigación de los malos tratos perpetrados por la policía, y desmintió tajantemente la vinculación, que desde algunos medios de comunicación se estaba haciendo, del movimiento de okupación de Madrid con cualquiera otra organización o partido político (principalmente del entorno de ETA y el GRAPO). La abogada de algunas de las personas detenidas señaló que de las declaraciones de sus defendidos se podía deducir que la policía tenía orden de realizar detenciones aunque estas fueran indiscriminadas. Además denunció que la policía utilizó abundante material de disturbio en calles y plazas atestadas de gente ajenas a la manifestación y que ninguno de sus defendidos había participado en ella. También señaló los golpes y malos tratos que sufrieron las personas detenidas en el interior de los furgones policiales y las condiciones irregulares que se dieron durante el encierro en los calabozos de las comisarías.  La Asociación Contra la Tortura, además de anunciar la querella judicial contra los representantes policiales, mostró su inquietud por el aumento alarmante de los casos denunciados por tortura y malos tratos durante las detenciones y en comisaría.

maravillas3El 27 de marzo, alrededor de 3000 personas se manifestaron por las calles del centro de Madrid en favor de la okupación y por la libertad de las personas detenidas en Malasaña. El lema que encabezó la cabecera de la manifestación fue “Toma la calle, okupa el espacio“. Aunque no se produjeron incidentes en el transcurso de la manifestación, personas pertenecientes al cordón de seguridad de la manifestación, denunciaron provocaciones realizadas por policías vestidos de paisano infiltrados entre los y las manifestantes. Ya terminada la manifestación, dos personas fueron retenidas por las policía por portar una “pancarta ilegal”. Ambas personas fueron liberadas antes de llegar ala comisaría.

Ese mismo día, sin que la noticia hubiera trascendido a las personas que se estaban manifestando, fueron puestas en libertad bajo fianza las tres personas ingresadas en prisión. Las tres personas detenidas, a las que se les acusaba de atentado contra la autoridad, desordenes y daños, afirmaron haber sido detenidas de forma arbitraria, y no tener ninguna vinculación con el movimiento de okupación.

Pocos días después fue desalojada la CP de Maravillas.

El 11 de noviembre, el juzgado de instrucción nº38, sobreseyó la acusación por desordenes públicos de 47 de las 52 personas detenidas en la manifestación del 20 de marzo.

LA CASIKA – Móstoles:

CSO La CasikaUna antigua casa rural situada en la calle Montero nº15 de la localidad de Móstoles, fue okupada el 5 de diciembre de 1997 por un grupo de personas con la intención de crear en ella un Centro Social Autogestionado denominado La Casika.

A lo largo de su prolongada existencia, en este espacio se han realizado multitud de actividades y ha servido como lugar de reunión a numerosos colectivos y organizaciones políticas y sociales (feministas, ecologistas, culturales, educativos, antifascistas, jóvenes, movimiento vecinal, en defensa de los derechos de los animales, etc.).

Entre las distintas actividades que ha ofrecido La Casika se pueden mencionar: un comedor, una cafetería, una biblioteca, un gimnasio, proyecciones de cine, actuaciones de teatro, conciertos de música, actividades infantiles, charlas, coloquios, exposiciones, presentaciones de libros, festivales (de cultura polular, de cortometrajes, antifascista, de jazz y músicas del mundo…), talleres (malabares, danza, percusión, pirograbado, arte urbano, cocina vegana…), etc.

manifestacion_la_casika_csoa_mostoles_rubengherrera_tercerainformacionEl CSO La Casika ha estado directamente involucrada en las críticas a los planes de ordenación urbana municipales, apostando por la preservación del casco antiguo de Móstoles y rechazando la especulación urbanística e inmobiliaria. Asimismo, se defiende un modelo alternativo de relalaciones sociales asambleario, solidario y anticapitalista y se reivindica la okupación como una alternativa a la falta de vivienda digna y de espacios autónomos y autogestionados en el que las personas puedan desarrollarse individual, social, cultural y politicamente. Por estas posiciones, La Casika ha denunciado en varias ocasiones el acoso y represión que sufre el Centro Social y las personas que lo integran por parte de las autoridades municipales.

Hasta la actualidad, el CSO La Casika permanece okupado y activo, siendo uno de los referentes del movimiento de okupación en Madrid.

PASA 6

Edificio okupado en el año 1997, que tuvo especial relevancia por ser juzgadas las personas que lo okupaban, por primera vez en Madrid, bajo el nuevo Código Penal. En el jucio, celebrado el 5 de diciembre de 1997 en el Juzgado Peanal nº 20, el fiscal acusó a dos personas por el delito de usurpación, solicitando una pena de dos años de cárcel o el pago de una multa de 120.000 pesetas. En el juicio, 16 personas se autoinculparon como okupas, indicando que también habían vivido en el inmueble okupado. La jueza que instruyó el caso,  C. Neira, dictaminó la absolución de las personas acusadas, argumentando que no todos los ataques contra la propiedad privada merecen la intervención de la justicia penal; que las personas acusadas no utilizaron fuerza o violencia ni causaron daño durante la ocupación del inmueble; que las personas acusadas ocuparon el inmueble en la creencia de que este estaba abandonado (lo llevaba desde hacía más de un año); y que el inmueble carecía de condiciones de habitabilidad al carecer de luz y de agua. Además, la jueza indicó que se trataba de un caso de confrontación entre el derecho a la vivienda  y el derecho a la propiedad privada, resaltando que hay que delimitar cuando se trata de un bien inmueble deshabitado, deteriorado o abandonado.

CJO LA NAVE ROJA:

El 26 de julio de 1998, tras una manifestación de solidaridad con la Revolución Cubana, miembros de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE) ultiman los preparativos para okupar esa misma noche los desaparecidos locales de ensayo “La Nave”, situados en la calle Luis Mitjans nº50, barrio de Pacífico.

Tras cese de negocio, los propietarios de “La Nave” vendieron el edificio a una empresa cuya intención era demolerlo para construir pisos de elevado coste. En el momento de la okupación la empresa no había conseguido aún  el permiso de demolición.

Centro Juvenil Okupado La Nave Roja  fue el nombre con el que la asamblea de okupantes dio a conocer el nuevo espacio okupado en un manifiesto en el que también se indicaban los fines del centro social: “Queremos que la Nave Roja sea un lugar de encuentro y unidad de tod@s l@s jóvenes que queremos transformar esta sociedad (…) Queremos tambien que la Nave Roja sea un espacio donde se gesten luchas de l@s jóvenes, porque sabemos que nuestro futuro será el que construyamos luchando, nadie nos va a regalar nada” (Manifiesto de la Asamblea del Centro Juvenil Okupado “La Nave Roja”, 27 de julio de 1998).

En el Centro se habilitó un dormitorio colectivo, una zona de cocina, un comedor y barras. También se proyectaron distintas actividades como talleres de debate político, de malabares, de creatividad, video-forums, salas de estudio y biblioteca. Antes del prematuro desalojo, se realizaron dos fiestas.

Tras varios intentos de desalojo ilegales, por no existir orden judicial, protagonizados tanto por la Policía Nacional como por miembros de seguridad privada contratados por la empresa propietaria del edificio, el 10 de agosto la policía judicial entregó a los y las okupas una citación para declarar ante el juez el día siguiente. Al mismo tiempo fue cursada la orden judical de desalojo. Un nutrido despliegue policial entró por la fuerza en el edificio agrediendo y deteniendo a las tres personas que se encontraban en el interior. Tras declarar en comisaría, las personas detenidas fueron puestas en libertad.

El 3 de abril de 2000, se realizó juicio contra 4 de los jóvenes que okuparon la Nave Roja. De uno de los inculpados se desestimó la acusación por no poderse probar que hubiera estado con anteriroidad en la okupación al día en que fue detenido. Para los otros tres acusados, el fiscal pidió siete meses de multa con cantidades que oscilaban entre las 500 y 1000 pesetas diarias. La propietaria del edificio, Varimer, que se había presentado como acusación particular, retiró los cargos de resistencia a la autoridad, ya que los policías que testificaron aseguraron que los acusasdos no habían ofrecido resistencia en el momento del desalojo. Sólo uno de los acusados reconoció los hechos de los que se le acusaban, justificándolos como acto político, reivindicando la utilización  por parte de la juventud de espacios deshabitados, para darles uso como centros culturales, cívicos y lúdicos.

Con anteriorioridad al desalojo, la Asamblea del CJO La Nave Roja recibió el apoyo de distintos colectivos y organizaciones sociales ante las amenazas de desalojo ilegal que se estaban produciendo. Asimismo, el diputado regional de Izquierda Unida (IU), Mariano Gamo, visitó y mostro su apoyo al Centro Juvenil Okupado.

CJO LA SETA ROJA:

Tras el desalojo de la Nave Roja, miembros de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE) vuelven a okupar a los pocos días un nuevo edificio abandonado, el 19 de agosto de 1998. Esta vez se trató de la antigua comisaría de la Policía Municipal de la localidad de Rivas Vaciamadrid, situdad en el parque de Asturias. En este lugar, el Ayuntamiento tenía previsto construir un Centro Juvenil Municipal.

El nombre de la “Seta Roja” hacía referencia al apodo con el que se suele denominar popularmente a la Policía Municipal: pitufos. Dado que los pitufos viven en setas.

En el Centro Juvenil Okupado La Seta Roja, se proyectaron distintas actividades entres las que se encontraban la creación de un comedor popular y un bar, talleres de debate político, malabares y creatividad (literatura, pintura, etc.), y la Red de Información Alternativa El Topo Rojo en Rivas.

Al igual que en la Nave Roja, los y las okupas de la Seta Roja recibieron la visita y apoyo del diputado regional de Izquierda Unida (IU), Mariano Gamo, quien comunicó al alcalde de Rivas, Fausto Fernández, también de IU, la okupación del lugar. Los y las okupantes esperaron la visita del alcalde con el fin de presentarle el proyecto de centro juvenil y pedir el respeto a éste por parte del ayuntamiento.

Finalmente, La Seta Roja fue desalojada al poco tiempo de su okupación.

CSOA LA NEVERA:

Antigua fábrica de frigoríficos abandonada, en la calle Miguel Fleta nº3, que es okupada en el año 1999 por un colectivo de jóvenes para acondicionar en su interior un Centro Social Autogestionado.

la-nevera-cartelEn el CSOA La Nevera se realizaron distintas actividades como: charlas, coloquios, proyecciones de cine, jornadas sobre el trabajo, el 1º encuentro de solidaridad con la lucha en América Latina y numerosos conciertos. Algunos de ellos multitudinarios como el que protagonizó Joxe Ripiau en su despedida de los escenarios.

En el centro también se impartieron clases de inglés, boxeo y kickboxing; y funcionó un bar, un comedor popular y una asesoría jurídica.

El 27 de mayo del año 2000, alrededor de 500 personas se manifestaron en la calle Alcalá para protestar por la orden de desalojo policial del Centro Social.

BARRIO DE PROSPERIDAD (CSO La Galia, Centro de Cultura Libertaria, Centro de Cultura Popular, Gustavo Fernández Balbuena, Vinaroz, Zabaleta, Felipe Campos, Atalaya y México):

Los distintos proyectos sociales y de autogestión que ha tenido este barrio, perteneciente al distrito de Camartín, han tenido en muchos casos como referente y apoyo a la Escuela Popular de Personas Adultas de Prosperidad (La Prospe). Un proyecto pedagógico y social que surge por iniciativa popular en 1973 y que llega hasta día de hoy.

El 1 de mayo de 1999 fue okupado un edificio en la calle Mantuano nº45. Este espacio que, permanecía abandonado por más de 20 años, fue rehabilitado y acondicionado para albergar un nuevo lugar de encuentro social.

El 7 de mayo se inauguró el Centro Social Okupado La Galia con una asamblea a la que fueron invitados los vecinos y vecinas del barrio y toda aquella gente que quisiera colaborar en el proyecto, y con una fiesta.

 En La Galia se realizaron numerosas actividades sociales y culturales como charlas, debates, talleres, exposiciones, proyecciones de cine, conciertos, fiestas, etc. También, La Galia participó en los ” 7 días de lucha social, rompamos el silencio” en julio de 1999, junto con otras organizaciones y colectivos sociales como Madres Contra la Droga, la Coordinadora Lucha Autónoma, el Centro de Asesoría y Estudios Sociales (CAES), la Parroquia de San Carlos Borromeo de Entrevias, etc. Asimismo, participó en las movilizaciones de apoyo a la Escuela de Adultos “la Prospe” cuando está fue amenazada de desalojo de los locales que ocupaba.

Tras seis meses de okupación, La Galia fue desalojada el 14 de octubre por un dispositivo policial integrado por policías nacionales y varias dotaciones de la Unidad de Intervención Policial (UIP). Las cinco personas que se encontraban en el interios del Centro Social fueron identificadas y puestas en libertad.

Tras el desalojo del edificio, para el que no se mostró ninguna orden judicial, se tapiaron sus entradas quedando en el interior abundante material del Centro Social (electrodomésticos, libros, muebles, materiales de los talleres, etc.).

Alrededor del edificio se concentraron varias decenas de personas del vecindario que mostraron su apoyo a los y las okupas realizando una cacerolada de protesta.

Como respuesta al desalojo de La Galia, el 28 de diciembre de 1999, tres personas okuparon un edificio abandonado en la calle Gustavo Fernández Balbuena. Cuando se encontraban colgando una pancarta en favor de la okupación en el exterior del edificio, fueron detenidos por la policía y acusados de robo con fuerza mediante la técnica del “butrón” al encontrarse en el edificio contiguo las oficinas de VISA España.

Tanto las personas detenidas, como distintas organizaciones y colectivos sociales denunciaron lo injustificalble de las acusaciones hechas, tachándose de montaje policial y maniobra para criminalizar los movimientos sociales. Por tal motivo, se desarrolló una campaña de solidaridad y apoyo a las personas detenidas, en contra de los montajes policiales y en contra de la criminalización de los movimientos sociales.

El 11 de diciembre de 2003 se celebró el juicio a las personas acusadas, rebajándose los cargos de robo con fuerza a los de usurpación.

En febrero de 2000 fue okupado un edificio en la calle Sánchez Pacheco nº97. En él se creó el Centro de Cultura Libertaria de Prosperidad.

En este Centro Social tuvieron cabida numerosas actividades como jornadas, comedores, charlas, talleres de artesanía, videoforum, teatro, una distribuidora, un rocódromo y numerosos conciertos cuyo fin fue el obtener fondos para la autogestión del Centro y de otros colectivos sociales.

Tras 11 meses de actividad, el Centro fue desalojado en enero de 2001, procediéndose inmediatamente a su derribo. Reacción al desalojo fue la okupación de otro edificio en la calle García Luna nº13, al que se denominó Centro de Cultura Popular.

Además de los Centros Sociales Okupados, hubo cinco okupaciones en el barrio y alrededores destinadas a viviendas. Entre ellas estuvieron las de las calles VinarozZabaletaFelipe CamposAtalaya y Méjico nº17. Ninguno de estos espacios duró más de seis meses hasta su desalojo.

BOLA 6

Edificio situado en el distrito Centro, en el que se localizó el colegio de San Ignacio. Okupado como viviendas en junio de 1999, fue desalojado el 17 de enero del 2000.

bola-29-01-00Unos días después del desalojo, un grupo de personas participantes y solidarias de la okupación de la calle de la Bola, realizaron una protesta en la entrada del hotel Tryp Ambassador, debido a que en el terreno donde se encontraba el antiguo colegio de San Ignacio, una cadena hotelera pretendía construir la ampliación del hotel mencionado. Tras realizar una cacerolada y desplegar una pancarta en la que se podía leer “El hotel gana una estrella. Nosotros dormimos en la calle”, las y los manifestantes se disolvieron tras la llegada de la Policía Nacional.

Por último, el 28 de enero se realizó una manifestación de rechazo al desalojo que transcurrió por distintas calles del distrito Centro.

LA BIBLIO:

Tiene su origen como proyecto de préstamo de libros, material alternativo y espacio de estudio en el Centro Social Seco, más tarde en los Centros Sociales David Castilla y El Laboratorio, en la casa okupada de Fray Ceferino González nº4 y finalmente en el edificio okupado por miembros del proyecto en el nº21 de la calle Amparo, el 1 de octubre de 2000.

El edificio de Amparo era una corrala abandonada 8 años antes, propiedad de la Empresa Municipal de Vivienda (EMV). En ella la Biblio acondicionó las estanterías que alojaban los 4000 libros que tenían en sus fondos, la videoteca y el espacio para impartir clases de castellano.

Tras un periodo de negociaciones frustradas con la EMV, que había interpuesto una denuncia por usurpación contra los y las okupas, y las instituciones municipales, el edificio de Amparo nº21 es desalojado a pincipios de febrero de 2002 cuando éste ya estaba vacío. Un mes antes, los miembros de La Biblio habían sacado fuera del lugar la mayoría de sus materiales y enseres coincidiendo con el cumplimiento del plazo que había dado el juzgado para el abandono voluntario del edificio. Igualmente hicieronlos miembros del colectivo La Grieta, que okupaban también otro piso dentro del mismo edificio.

El diálogo entablado con la EMV y el Ayuntamiento, con el fin de permutar el edificio okupado por un local adecuado, lo insertaron los y las miembros de La Biblio en la estrategia abierta con anterioridad por otras okupaciones como El Laboratorio o La Eskalera Karakola.

Para proseguir con su actividad, La Biblio decidió aprovechar el ofrecimiento realizado por el colectivo La Grieta para acondiconar un espacio en la okupación que dicho colectivo había realizado en la calle Cabeza nº35.

getafe-abc-27-06-00Otros edificios, okupados durante la segunda mitad de los 90, fueron los de las calle del Mar Cantábrico nº9, okupado en noviembre de 1996, para usarlo como viviendas; y la Antigua sede de la Cruz Roja de Getafe, okupado como Centro Social en julio del 2000.

Documento adjunto:

Tabla cronológica de Okupaciones en la Comunidad de Madrid en el periodo 1985-2000